Bizarre Love Triangle

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[In English]

Una de las cosas que más disfruto de la Historia es encontrarme relaciones entre personajes, temas y lugares que de pronto se cruzan en lo que estoy haciendo. Mis últimos invitados sorpresa han sido Guillermo Marshal, Simón de Montfort y Leonor de Leicester, con los que me topé inesperadamente a raíz del último viaje a Inglaterra.

Antes de llegar a Londres me preparé una ruta para visitar algunos sitios relacionados con Ricardo III que quería ver. Así que el lunes 15 de abril empezamos la mañana en los Jardines del Temple, por aquello de que Shakespeare sitúa ahí (muy imaginativamente, todo hay que decirlo) una de mis escenas favoritas de Enrique VI P1: cuando Ricardo Duque de York y Edmundo Duque de Somerset eligen las rosas, y por tanto, la casa por la que lucharán. Henry Payne reflejó esta escena en un cuadro que me encanta, tanto que lo tengo colgado junto a mi mesa de trabajo.

By Henry Arthur Payne (1868–1940) – Willsdon, Clare A. P. (2000) Mural Painting in Britain 1840–1940: Image and Meaning (Volume 22 of Clarendon Studies in the History of Art ed.), Oxford, United Kingdom: Oxford University Press, pp. Plate XIV, between pp. 60–61 Retrieved on 18 January 2011. ISBN: 0-19-817515-9., Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12742371

Si tenéis la oportunidad, visitad los Jardines: no es que sean muy grandes, pero entre lo escondidos que están -por lo menos si entras desde el río, aunque también es posible acceder desde la calle Fleet- y el ambientito medieval que los rodea, tienen mucho encanto.

Ya que estábamos allí, cómo no pasarse por la Iglesia del Temple (sí, yo también tuve mi momento templario por culpa de El Código da Vinci, qué pasa 🙂 ). Así que entramos para descubrir una iglesia muy bonita y con mucha historia a sus espaldas. De hecho, esta es la Nueva Iglesia del Temple: la primera, construida en 1128, estaba en la zona de Holborn; la nueva se construyó entre 1161 y 1185, como se puede ver en esta captura del mapa del Londres Tudor en 1520, en la que he marcado con dos líneas azules la situación de la iglesia vieja (arriba) y de la nueva (abajo).

Aunque es pequeñita, hay muchos detalles que llaman la atención, y personalmente lo que más me atrajo fueron las tumbas, muy antiguas, de varios caballeros, de los que me quedé con el nombre no sé por qué: Guillermo Marshal, primer conde de Pembroke (1146/47-1219), y su hijo, también Guillermo Marshal (1190-1231), segundo conde de Pembroke.

Al día siguiente nos fuimos a Leicester (es sólo una horita y pico de tren desde St. Pancras) a visitar, of course, la tumba de Ricardo III en la catedral, su estatua en la plaza delante de la catedral, y el King Richard III Visitor Centre, donde además de una exposición muy interesante que contextualiza toda la historia de Ricardo III y su influencia posterior, es posible visitar -y pasearse sobre- el lugar donde se encontró su cuerpo. En fin, qué voy a decir: si eres ricardiana, tienes que ir, ya está. Después nos dimos una vuelta por el centro de la ciudad, que es bastante manejable para ir andando. Tras encontrar varias referencias a Simón de Montfort en diferentes sitios, me vine de Leicester con la idea de averiguar un poco más sobre el personaje, del que, a pesar de que el nombre me sonaba de algo, no sabía nada.

Ya de vuelta en casa me puse a investigar: Guillermo Marshal padre resultó ser Guillermo el Mariscal y Simón de Monfort fue el sexto conde de Leicester e hijo de Simón de Montfort el de las cruzadas cátaras (de eso me sonaba el nombre, al final lo de los templarios ha servido para algo 🙂 )

Y, curiosamente, Guillermo Marshal hijo y Simón de Montfort hijo, de los que no sabía nada hasta hacía una semana, están relacionados: parafraseando a New Order, son dos vértices de un Triángulo de Amor Bizarro (qué pedazo de canción), porque ambos fueron maridos de Leonor de Inglaterra (1215-1275) -o Leonor Plantagenet o Leonor de Leicester-, la hija pequeña del rey Juan e Isabel de Angulema, y hermana de Enrique III.

Guillermo y Leonor se casaron el 23 de abril de 1224 precisamente en la Iglesia del Temple. Guillermo tenía 34 años, y hacía casi 10 que había enviudado de su primera mujer, Alicia de Béthune, que murió aproximadamente al año de la boda; Leonor tenía 9 años. Guillermo murió en 1231, dejando a Leonor viuda con 16 años y sin propiedades, ya que se las quedó -sin que tuviera derecho a todas ellas- el hermano de Guillermo, Ricardo, para pagar las deudas del primero. Tras enviudar, Leonor hizo voto de castidad perpetua. Peeeero, las cosas de la vida, en 1238 Leonor y Simón se conocieron y se enamoraron, y aunque contaban con el beneplácito del rey Enrique III, se casaron en secreto; esa boda secreta generó problemas con la iglesia, con la nobleza y con el rey, aunque finalmente la situación se calmó. Aún así, la relación entre el rey Enrique III y el matrimonio de Montfort no fue sencilla: Simón, con el apoyo de Leonor, se enfrentó varias veces a Enrique liderando a los barones en el Parlamento, y finalmente murió junto a su hijo Enrique en la batalla de Evesham contra Eduardo, el hijo de Enrique III y futuro Eduardo I Longshanks (Piernas Largas). Tras la muerte de su marido y su hijo mayor, Leonor gestionó el patrimonio familiar y finalmente se retiró a Francia, donde murió.

Y unas cuantas casualidades más:

  • El cuarto hijo de Leonor y Simón, Guido de Montfort, fue un ancestro de Isabel Woodville, la reina de Eduardo IV, ambos personajes fundamentales de La Guerra de las Rosas. Aquí dejo un borrador del árbol genealógico entre Guido e Isabel, que recorre media Europa y entronca con familias muy importantes como los Orsini.
  • No se sabe si Simón de Montfort visitó o no Leicester, pero bajo su gobierno llegaron a la ciudad los dominicos y los franciscanos; precisamente, en la iglesia del convento de estos últimos fue enterrado Ricardo III tras la batalla de Bosworth en 1485.
  • Y esta última ya es en plan Stranger Things: Guillermo Marshal fue enterrado en la Iglesia del Temple el 15 de abril… justo el día que la visitamos. ¿Casualidad 😛 ?


[En español]

One of the things I enjoy the most about History is to discover relationships between characters, subjects and places that suddenly come my way. My last unexpected guests have been William Marshal, Simon de Montfort and Eleanor of Leicester, whom I ran into in my last trip to England.

Before arriving in London I planned a tour around some places related to Richard III. So, on Monday 15th of April we started our morning at Temple Gardens, because Shakespeare places there (very imaginatively, must be said) one of my favourite scenes in Henry VI P1: when Richard Duke of York and Edmund Duke of Somerset picked the roses, and with them, the House they will fight for. Henry Payne shown this scene in a picture I love so much that it hangs beside my desk.

By Henry Arthur Payne (1868–1940) – Willsdon, Clare A. P. (2000) Mural Painting in Britain 1840–1940: Image and Meaning (Volume 22 of Clarendon Studies in the History of Art ed.), Oxford, United Kingdom: Oxford University Press, pp. Plate XIV, between pp. 60–61 Retrieved on 18 January 2011. ISBN: 0-19-817515-9., Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12742371

If you have the chance, you should visit the Temple Gardens: they are not very big, they are quite hidden -at least, if you arrive there from the river, though you can also access from Fleet street- and the medieval atmosphere of the surroundings create a lovely scenery.

Since we were there, we could not miss the Temple Church (yes, I had my templar phase because of The Da Vinci Code, so what 🙂 ). And we discovered a very beautiful church with a long history. In fact, this is the New Temple Church: the first one, built in 1128, was in the Holborn area; the new one was built between 1161 and 1185, as you can see in this screenshot of the map of Tudor London in 1520, where I have marked with two blue lines the locations of both the old (top) and the new church (bottom).

Though it is quite small, there are plenty of details that catch your attention, and in my case the most appealing things were the very old tombs of several knights, whose name stuck in my mind I don’t know why: William Marshal, first Earl of Pembroke (1146/47-1219), and his son, also William Marshal (1190-1231), second Earl of Pembroke.

Next day we went to Leicester (is just about an hour and a half from St. Pancras), to visit, oh yeah, Richard III’s tomb in the cathedral, his statue in the square in front of the cathedral, and the King Richard III Visitor Centre, where, besides a very interesting exhibition that contextualizes Richard III’s story and his later influence, you can also visit -and walk over- the place where his body was found. What can I say: if you are a ricardian, you must go there, that’s it. Then we went for a walk around the city center, which is easy to cover by walk. After finding several references to Simon de Montfort in different places, I left Leicester with the idea of learning about that character of whom, despite that the name was familiar, I did not know a thing.

Back at home I did my homework: William Marshal senior turned out to be William the Marechal, and Simon de Montfort was the 6th Earl of Leicester and son of that Simon de Montfort of the cathar crusades (that’s why the name rang a bell, in the end the templar phase had its benefits 🙂 )

But, curiouser and curiouser, William Marshal son and Simon de Montfort son, of whom I knew nothing the week before, are both related: as New Order would say, they are the two vertexes of a Bizarre Love Triangle (what a beautiful song), since they both were married to Eleanor of England (1215-1275) -or Eleanor Plantagenet or Eleanor of Leicester-, the youngest daughter of King John and Isabella of Angoulême, and sister of King Henry III.

William and Eleanor married on 23rd April 1224 in this very Temple Church. William was 34, and had been a widower for almost 10 years by his first wife, Alice de Béthune; Eleanor was 9 years old. William died on 1231, so Eleanor became a 16 years old widow without property because Richard, William’s brother, took all of them -though he had not the right to all of them- to pay the former’s debts. After losing her husband, Eleanor made a perpetual chastity oath. But, surprise, on 1238 Eleanor and Simon met, fell in love and, albeit they had the blessing of King Henry III, they married secretly; that secret wedding was a source of problems with the Church, the nobility and the king, though in the end all the fuss calmed down. Even so, the relationship between Henry III and the de Montforts was not easy: Simon, supported by Eleanor, defied Henry several times as the leader of the barons in the Parliament, and finally died along with his son Henry in the battle of Evesham, fighting Edward, king Henry’s son and future Edward I Longshanks. After the deaths of both her husband and her eldest son, Eleanor managed the family wealth, and finally she moved to France, where she died.

And a few more coincidences:

  • The fourth son of Eleanor and Simon, Guy de Montfort, was an ancestor of Elizabeth Woodville, queen to Edward IV, both relevant characters in The Wars of the Roses. Here you have a draft of the family tree between Guy and Elizabeth, that travels across half Europe and connects to very important families, like the Orsinis.
  • It is unknown if Simon de Montfort really visited Leicester or not, but under his rule blackfriars and greyfriars settled in the town; it was in the Greyfriars Church where Richard III was buried after the battle of Bosworth in 1485.
  • And this one is á lá Stranger Things: William Marshal was buried in the Temple Church on April 15th, precisely the day we visited the church… Coincidence 😛 ?

Fuentes/Sources:

Elizabeth, Anne, Margaret: every rose has its thorn

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[In English]

La culpa de que sea una friki de La Guerra de las Rosas es de tres elementos inconexos que en 2013 crearon  la tormenta lancastrianoyorkista perfecta: una estancia de investigación en Plymouth, la serie La Reina Blanca (The White Queen), y que  ese verano estaba preparando para septiembre las asignaturas de Historia Medieval de 1º del Grado de Historia en la UNED (algún día lo retomaré, lo juro). La Reina Blanca se estrenó al poco de llegar a RU, y como intentaba ver la tele para perfeccionar el oído y me venía bien para repasar las asignaturas, me enganché a ella. Además, en mi opinión, RU es el paraíso de los historiadores (o los proyectos de historiadora, como servidora), y me resultó muy fácil encontrar libros, museos, y visitas que me ayudaron a aprender más sobre el tema.

La Guerra de las Rosas es un culebrón lleno de Enriques y Eduardos que eran parientes porque pertenecían a  la casa de Lancaster (la rosa roja) o la de York (la rosa blanca), ambas pertenecientes a la casa Plantagenet.  Para contextualizar la historia mejor (y disfrutar mucho) es muy interesante verse la serie de la BBC The Hollow Crown, basada en las obras de teatro “históricas” de Shakespeare que cubren los antecedentes de la Guerra de las Rosas y el conflicto en sí: Ricardo II (Ben Whishaw), Enrique IV (Jeremy Irons), Enrique V (Tom Hiddleston), Enrique VI (Tom Sturridge) y Ricardo III (Benedict Cumberbatch). Sí, yo también he suspirado varias veces 🙂 Si lo que queréis es daros un repaso entero de la historia de RU a través de pelis y series, aquí tenéis una serie de posts geniales del blog de Cristina Urdiales.

Antes de entrar en faena, aviso:  aunque son hechos históricos, si alguien no sabe nada del tema y es hipersensible con los destripes, que no siga leyendo 🙂  ; en todo caso, puede irse al final de la entrada donde comento un par de spin-offs y la bibliografía. Todas las fotos están tomadas de la galería de la serie en IMDB o son mías. Y ahora vamos al lío.

Los personajes masculinos más importantes de La Reina Blanca son los que veis en la foto, los tres hermanos York: Eduardo IV (Max Irons, en el centro), Jorge Duque de Clarence (David Oakes, a la izda), y Ricardo Duque de Gloucester y futuro Ricardo III (Aneurin Barnard, a la derecha). Me encanta la foto, y son las caras con las que me represento mentalmente a los tres.

The White Queen (2013)

Y ahora vamos a la chicha de esta entrada, los tres personajes femeninos principales: Isabel Woodville (Rebecca Ferguson), Ana Neville (Faye Marsay) y Margarita Beaufort (Amanda Hale). Cada una de ellas por separado tiene una vida apasionante, pero la interacción entre las tres y cómo los acontecimientos las van llevando desde lo más alto a lo más bajo me parecen fascinantes. En España también tenemos ejemplos de mujeres fuertes y poderosas (Isabel la Católica, Urraca de León, Catalina de Lancaster, Catalina de Aragón…), pero cada una jugó un papel más aislado e independiente.

Empezamos por Isabel Woodville. Isabel nació alrededor de 1437, y era la primogénita de Ricardo Woodville y Jacquetta de Luxemburgo.

Rebecca Ferguson in The White Queen (2013)

Ricardo pertenecía a una familia adinerada pero no noble,  y había estado al servicio del Duque de Bedford,  tío de Enrique VI, que era el rey en ese momento, mientras que Jacquetta de Luxemburgo era la joven viuda del Duque de Bedford. Isabel Woodville se casó con un caballero partidario de los Lancaster, Juan Grey, del que enviudó en la segunda batalla de Saint Albans quedándose con dos hijos (Tomás y Ricardo Grey) a su cargo. Isabel conoció al rey Eduardo IV de una forma bastante peliculera, y finalmente se casaron en secreto. Isabel por tanto se convirtió en reina consorte de Inglaterra, provocando un rebote considerable en Ricardo Neville, conde de Warwick y conocido como el Kingmaker, que ya tenía apalabrado el matrimonio de Eduardo con una heredera extranjera, lo más apropiado para cualquier rey de la época.

Isabel y Eduardo tuvieron una larga descendencia (aquí tenéis un timeline con los nacimientos de cada uno gracias al fantástico servicio de consultas SPARQL de Wikidata). Además, la reina consorte fue casando a sus hermanas y hermanos con nobles, generando también bastantes roces en la corte, ya que se veía a la familia Woodville como unos advenedizos. Isabel sufrió los vaivenes del reinado de Eduardo, incluyendo la etapa en la que Enrique VI volvió al trono y que supuso que ella tuviera que acogerse a sagrado en la Abadía de Westminster.

El 9 de abril de 1483 la vida de Isabel cambia por completo: Eduardo IV muere de forma bastante repentina y ella pasa a ser la reina viuda y madre del futuro rey, su hijo Eduardo V, que en ese momento se encontraba en el castillo de Ludlow (Gales) bajo la tutela de su hermano Antonio Woodville. A partir de este momento los acontecimientos se precipitan –aquí puede consultarse una cronología que preparé sobre el tema- pero, en resumen, para finales de verano de ese mismo año Isabel ya no es reina puesto que Ricardo III y Ana Neville han subido al trono; su marido, su hermano y uno de sus hijos mayores han muerto; toda su descendencia con Eduardo IV ha sido declarada ilegítima, sus hijos Eduardo y Ricardo están en paradero desconocido, y ella está de nuevo refugiada en Westminster con el resto de sus hijas.  Isabel volvería a la corte de Ricardo III, aunque mientras tanto conspiraba (con Margarita Beaufort, entre otros) para revertir la situación. Finalmente, lograría ver a su hija mayor Isabel de York convertida en reina al casarse precisamente el hijo de Margarita, Enrique Tudor, que reinaría como Enrique VII tras derrotar a Ricardo III en la batalla de Bosworth. Isabel moriría retirada en la abadía de Bermondsey en 1492.

Entre las reinas consortes Isabel Woodville y su hija Isabel de York hubo otra consorte: Ana Neville (1456-1485), hija del Kingmaker y esposa de Ricardo III. Quizás sea el personaje que más ternura me inspira por lo trágico de su vida, que comenté hace unos años en esta entrada.

The White Queen (2013)

Resumiendo, en 1471, a los 15 años, con su padre muerto y su madre enclaustrada en un convento, era Princesa Viuda de Gales al morir en la batalla de Tewkesbury su marido, Eduardo de Westminster, el hijo de Enrique VI y Margarita de Anjou. En 1472 se casó con Ricardo Duque de Gloucester, al que conocía desde niña, y que paradójicamente pertenecía a la familia que había llevado a la suya a la ruina. Cuando Ricardo logró el trono en 1483 ella pasó a ser reina consorte, aunque no llegó a sobrevivir a Ricardo en su corto reinado: su único hijo Eduardo de Middleham moriría con nueve años en 1484, y ella lo siguió en poco menos de un año.

Finalmente, Margarita Beaufort, la tapada que al final logra el éxito. En la serie aparece como una madre obsesionada por colocar a su hijo en el trono fuera como fuera, y por eso quizás es con la que menos empatizo, pero también es verdad que su vida tampoco fue fácil, y que me falta mucho por leer sobre ella.

Amanda Hale in The White Queen (2013)

Margaret nació, seguramente, en 1443, hija de John Beaufort Duque de Somerset (los Beaufort eran una rama bastarda descendiente de Juan de Gante, el patriarca de los Lancaster; Enrique IV la reconocería legalmente pero con la prohibición expresa de acceder al trono). Margarita se casó con Edmundo Tudor,  hermanastro de Enrique VI al ser hijo de la ex-reina Catalina de Valois, que tras enviudar de Enrique V se casó con Owen Tudor, un militar galés… os dije que esto era un culebrón 🙂 ). Cuando se casaron, Margarita tenía 12 años y Edmundo tenía 24. El resultado de esta unión es que con trece años, Margarita era una viuda embarazada de su primer hijo, que a la postre sería el primer rey Tudor, Enrique VII.

Margarita se casaría posteriormente con Henry Stafford, del que enviudaría tras la batalla de Barnet (1471) en la que  Henry luchó a favor de los York. Volvió a contraer matrimonio en 1472 con Thomas Lord Stanley. Margarita tuvo su lugar en la corte de Isabel Woodville, y también en la de Ana Neville mientras que conspiraba con Isabel para derrocar a Ricardo III.  En la batalla de Bosworth en 1485 Lord Stanley dejaría tirado a Ricardo III y facilitaría la victoria de Enrique Tudor, el hijo de Margarita, que accedería así al trono. Aunque nunca fue reina, Margarita recibió el tratamiento de madre del rey, y cuando Enrique VII se casó con Isabel de York, Margarita se convirtió en consuegra de Isabel Woodville. Margarita murió en 1509 y está enterrada en la Abadía de Westminster.

Aparte de estos tres personajes femeninos principales, hay otras mujeres relacionadas con La Guerra de las Rosas que también me interesan mucho y a las que aún no he tenido tiempo de estudiar con detalle:

  • Margarita de Anjou, reina consorte de Enrique VI. Margarita tuvo que lidiar con la incapacidad -tanto de carácter como física- de su marido, incapaz de reinar de manera efectiva, a las que se añadía su falta de popularidad por ser francesa. Tradicionalmente se la ha presentado como una mujer intrigante y despiadada; en cualquier caso, Margarita al fin y al cabo estaba intentando mantener su posición como reina, la de su marido el rey, y sobre todo, la de su hijo y heredero al trono Eduardo de Westminster.
  • Jaquetta de Luxemburgo, madre de Isabel Woodville. Como comenté previamente, antes de casarse con el padre de Isabel, Jacquetta fue la segunda esposa de Juan Duque de Bedford, hermano de Enrique V y que se quedó a cargo de Francia durante la minoría de edad de Enrique VI tras el fallecimiento de Enrique V. El Duque de Bedford murió en Ruán y fue enterrado en la catedral de dicha ciudad, y aunque su tumba fue destruida por los calvinistas en el siglo XVI, el emplazamiento previo de la misma está marcado con una placa en la actualidad.

  • Cecilia Neville, madre de Eduardo IV y Ricardo III, y suegra por tanto de Isabel Woodville y Ana Neville. Su marido, Ricardo de York, no llegó a reinar nunca, pero a pesar de ello Cecilia firmaba como “reina por derecho propio”. Sólamente por eso me da la sensación que debía ser una mujer de carácter y me dan ganas de conocerla mejor 😉


Y, de regalo, toda esta historia tiene un par de aspectos que también son interesantísimos:

  • El hallazgo del cuerpo de Ricardo III en un aparcamiento de Leicester. Ricardo murió en la batalla de Bosworth, y con él acabó la dinastía Plantagenet.  A lo largo de los años se fue perdiendo la pista de dónde había sido enterrado exactamente. Finalmente, en 2012, la Sociedad Ricardo III en colaboración con la Universidad de Leicester y el Ayuntamiento de la ciudad localizaron el esqueleto de Ricardo III en un aparcamiento construido sobre la antigua iglesia de los franciscanos (en la bibliografía incluyo un libro sobre el tema que me encantó, y en este enlace la historiadora Jo Wilkinson habla sobre el lugar de enterramiento de Ricardo).  Ricardo III fue enterrado en 2015 en la Catedral de Leicester.
  • Un spin off que además es un misterio no resuelto: la historia de los Príncipes en la Torre, o cómo Eduardo V y su hermano Ricardo de Shrewsbury, los hijos de 12 y 10 años de Eduardo IV e Isabel Woodville, desaparecieron de la Torre de Londres sin dejar rastro en el verano de 1483. Tradicionalmente se ha supuesto que ambos fueron asesinados, y que el responsable fue su tío Ricardo III, el gran beneficiado de su desaparición, pero no hay evidencias que confirmen ese asesinato más allá de cualquier duda razonable (si no, no sería un misterio 😉 ). Aún hoy sigue siendo un tema de interés que han abordado diferentes autores. Mi opinión como aficionada es que si Ricardo III fue el responsable me extraña mucho que no buscara una cabeza de turco a la que cargarle el marrón; su actitud de “¿Príncipes? ¿Qué príncipes?” no parece la más lógica para un asesino que tenía todos los medios para cubrirse las espaldas.

Ea, pues esto es todo. Si alguien está interesado, este curso on line de Oxford sobre la Guerra de las Rosas es un auténtico gustazo. Yo qué queréis que os diga, a mí me todo esto me parece muuuuucho más molón que cualquier saga de ficción (salvo por los dragones, eso lo admito 😉 ). Esta historia es real (nunca mejor dicho), esta gente vivió y sufrió, y las consecuencias de sus actos se reflejan sobre nosotros unos cuantos siglos después. Para que luego digan que la Historia no es bonita 🙂

[En español]

I am a Wars of the Roses nerd because of three completely unconnected events that in 2013 created a perfect lancastrianyorkist storm: a research stay in Plymouth, The White Queen TV series, and that I was preparing the exams of the Medieval History of the first year of the Bachelor Degree on History (I’ll take it up again someday, I swear). The White Queen was broadcasted shortly after we arrived in UK, and since I tried to watch TV to improve my listening and the series was useful to remind me the courses I was preparing, I binged into it. Furthermore, I believe that UK is the historians’ paradise (or, in my case, wannabe historian), and it was very easy to find books, museums, and places that helped me to learn more about the subject.

The Wars of the Roses is a legit soap opera full of Henrys and Edwards linked by family ties, since they belonged to the House of Lancaster (the red rose) or the House of York (the white rose), both descendants from the House of Plantagenet. In order to put the plot in context (and have a great time), it is very interesting to watch the BBC TV series The Hollow Crown, based on the “historic” Shakespeare’s plays that cover the background of the Wars of the Roses and the conflict itself: Richard II (Ben Whishaw), Henry IV (Jeremy Irons), Henry V (Tom Hiddleston), Henry VI (Tom Sturridge) and Richard III (Benedict Cumberbatch). Yes, I have sighed several times too 🙂 If you’d like to take a close look of the history of UK via films and series, here you have a set of great posts from Cristina Urdiales’s blog (in Spanish).

A warning before we move on: though all these are well known historical facts, if you reader don’t t know anything about them and you are hypersensitive about spoilers, just stop reading 🙂 ; maybe you’d like to check the end of this post, where I comment a couple of spin-offs and the references. The photos are taken from the gallery of the series at IMDB or are my own. And now let’s get to it.

The most important male characters in The White Queen are shown in the following photograph, the three York brothers: Edward IV (Max Irons, center), George Duke of Clarence (David Oakes, left) and Richard Duke of Gloucester and future Richard III (Aneurin Barnard, right). I love this picture, and these are the faces of my mental images of the real characters.

The White Queen (2013)

And now let’s go to the core of this post, the three main female characters: Elizabeth Woodville (Rebecca Ferguson), Anne Neville (Faye Marsay) and Margaret Beaufort (Amanda Hale). Each of them has a thrilling life, but I find the interaction among them and how events swing them from high to low fascinating. Here in Spain we have several strong and powerful women (Isabella I of Castile, Urraca of León, Catherine of Lancaster, Catherine of Aragón…), but they played more isolated and independent roles.

We begin with Elizabeth Woodville. Elizabeth was born around 1437, and she was the firstborn of Richard Woodville and Jaccquetta of Luxembourg.

Rebecca Ferguson in The White Queen (2013)

Richard belonged to a wealthy but not noble family, and he had been in the service of the Duke of Bedford, uncle of the king at that time Henry VI,  while Jacquetta of Luxembourg was the young widower of the Duke of Bedford. Elizabeth married John Grey, a knight supportive of the Lancastrian side, whom she widowed in the second battle of Saint Albans, keeping two children (Thomas and Richard Grey) in her charge. Elizabeth met king Edward IV in a rather hollywoodesque way, and they finally got married in secret. Therefore, Elizabeth became queen consort of England, so Richard Neville Earl of Warwick, aka the Kingmaker, was really pissed off, since had already agreed the marriage of Edward to a foreign heiress, which was the most appropriate thing to do for any king at those times.

Elizabeth and Edward had a long offspring (here you have a timeline with the dates of birth of each of them thanks to the awesome SPARQL query service of Wikidata). Besides, the queen consort also married her sisters and brothers to noble families, creating a lot of friction in the court, since the Woodvilles were seen as upstarts. Elizabeth suffered the upheavals of Edward’s governance, including the months when Henry VI seized control back and she had to seek sanctuary on Westminster Abbey.

On April 9th 1483 Elizabeth’s life turns upside down: Edward IV dies quite unexpectedly and she becames dowager queen and mother of the next king, her son Edward V, that at that moment was at Ludlow Castle (Wales) under the tutelage of her brother Anthony Woodville. From that moment on things change hastily –here you have a chronology I created about this issue- but, to cut a long story short, by the end of that summer Elizabeth is no longer the queen since Richard III and Anne Neville are now the rulers; her husband, brother and second boy are dead; all her offspring with Edward IV has been declared illegitimate, her younger kids Edward and Richard whereabouts is unknown, and she is sheltered  again in Westminster Abbey with the rest of her daughters. Elizabeth returned to Richard III’s court, though at the same time she was plotting (with Margaret Beaufort, among others) to revert the situation. In the end she saw her eldest daughter Elizabeth of York became queen when she married Margaret Beaufort’s son, Henry Tudor, who  reigned as Henry VII after defeating Richard III at the battle of Bosworth. Elizabeth would die in retirement at Bermondsey Abbey in 1492.

Between the consort queens Elizabeth Woodville and her daughter Elizabeth of York there was another consort: Anne Neville (1456-1485), daughter of the Kingmaker and wife of Richard III. I find her the most tender character due her tragic life, that I commented some years ago in this post.

The White Queen (2013)

To sum up, in 1471, at the age of fifteen, with her father dead and her mother confined in a nunnery, she became the dowager Princess of Wales when her husband, Edward of Westminster, the son of Henry VI and Margaret of Anjou, died at the battle of Tewkesbury. In 1472 she married Richard of Gloucester, whom she acquainted since she was a child, and whom paradoxically belonged to the family that had lead hers to disaster. When Richard seized the throne in 1483 she became queen consort, though she could not outlive Richard in his short reign: her only child Edward of Middleham died at 9 years old in 1484, and she followed him in less that a year.

Finally, Margaret Beaufort, the hidden figure that finally succeeds. She is shown in the series as an obssessive mother that only wants to put his boy in the throne not matter what, and maybe that is why I do not empathize a lot with her, but it is also true that her life was not easy at all, and that I must read a lot about her yet.

Amanda Hale in The White Queen (2013)

Margaret was probably born in 1443, the daughter of John Beaufort Duke of Somerset (the Beauforts were a branch descendant from John of Gaunt, the Lancastrian patriarch; initially bastards, Henry IV made the Beauforts legitimate but specifically banning them the access to the throne). Margaret married Edmund Tudor, half-brother of Henry VI since he was the son of the former queen Catherine of Valois, who after losing her husband Henry V then married to Owen Tudor, a Welsh soldier… I told you this was a soap opera 🙂 ). When they married, Margaret was 12 years old and Edmund was 24. The outcome of this marriage was that, at the age of 13, Margaret was a widower expecting her first child, who would become the first Tudor king, Henry VII.

Later on, Margaret married Henry Stafford, who died in the battle of Barnet (1471) fighting for the Yorkists. She married Thomas Lord Stanley in 1472. Margaret had her place in the court of Elizabeth Woodville, and then in the court of Anne Neville while she plotted with Elizabeth to overthrow Richard III. At the battle of Bosworth (1485) Lord Stanley abandoned Richard III, facilitating the victory to the son of Margaret, Henry, who became king Henry VII. Though she never was queen, Margaret was treated at the king’s mother, and when Henry VII married Elizabeth of York, Margaret, the Lancastrian winner, became family to Elizabeth Woodville. Margaret died in 1509, and she is buried in Westminster Abbey.

Besides these main female characters, there are other women related to the Wars of the Rose who I would like to study more thoroughly:

  • Margaret of Anjou, queen consort of Henry VI. Margaret had to manage her husband’s physical and mental incapacity and who was unable to rule in an effective way, as well as her lack of popularity due to the fact that she was French. Traditionally she has been portrayed as an intriguing and ruthless woman; anyway, Margaret was just trying to maintain her position as a queen, that of her husband the king and, above all, that of her son and heir to the throne Edward of Westminster.
  • Jaquetta of Luxembourg, mother of Elizabeth Woodville.  As it was aforementioned, before marrying the father of Elizabeth, she was the second wife to John Duke of Bedford, the brother of Henry V in charge of France during Henry VI’s minority after Henry V died. The Duke of Bedford died in Rouen and was buried in the cathedral of that city; though his tomb was destroyed by calvinists in the XVI century, nowadays there is a commemorative  plaque on the cathedral upon the place of his previous burial.

  • Cecily Neville, mother of Edward IV and Richard III, and therefore mother-in-law of Elizabeth Woodville and Anne Neville. Her husband, Richard of York, never was king, but yet she signed as “queen by right”. Only for that I feel that she had to be a hell of a woman and I am willing to know more about her  😉


Apart from this main branch, the Wars of the Roses have a couple of collateral aspects that are awesome too:

  • The discovery of Richard III’s body in a parking lot in Leicester. Richard died in the battle of Bosworth, and with him also died the House of Plantagenet. Over the years the trace of the exact location of his burial was lost. Finally, in 2012, the Richard III Society working with the University of Leicester and the City Council found Richard’s skeleton in a car park built upon the ancient greyfriars church (in the references I have included a book about this question that I enjoyed a lot, and in this link historian Jo Wilkinson explains some aspects about the burial place of Richard). Richard III was buried in 2015 in Leicester Cathedral.
  • A spin off that is also a unsolved mystery: the story of the Princes in the Tower, or how Edward V and his brother Richard of Shrewsbury, the 12 and 10 years old sons of Edward IV and Elizabeth Woodville, disappeared without a trace from the Tower of London in the summer of 1483. Legend has it that both were killed by their uncle Richard III, the main beneficiary of their disappearance, but there is no evidence that confirms this murder beyond any reasonable doubt (otherwise, it would not be a mystery 😉 ). This conundrum still remains an open hot question that has been addressed by different authors. My aficionada opinion is that, if Richard really was the hand behind those killings, he would have created a scapegoat to take the blame; his “Princes? What princes?” attitude does not seem the better choice for a murder that had all means to cover his back.

That’s all, folks. For the interested reader, this Oxford on line course about the Wars of the Roses is a real treat. I know I am a nerd, but I find all this stuff much cooler than any fictional saga (except for the dragons, I admit that 😉 ). This is a real story, these people lived and suffered, and the consequences of their deeds are reflected upon us a few centuries later. So you daren’t tell me that History is not fascinating 🙂


Bibliografía / References (*=leído/finished, ^=leyendo/reading, #=por leer/to read)

  • Ashdown-Hill J. (2015) The Dublin King: The True Story of Edward Earl of Warwick, Lambert Simnel and the ‘Princes in the Tower’. The History Press^
  • Ashdown-Hill J. (2015) The Mythology of Richard III. Amberley Press*
  • Ashdown-Hill J.(2017) The Wars of the Roses. Amberley Publishing^
  • Ashdown-Hill J. (2018) The Mythology of ‘The Princes in the Tower’. Amberley Publishing*^
  • Carpenter C. (1997) The Wars of the Roses: Politics and the Constitution in England, c. 1437-1509. Cambridge University Press*
  • Carson A. (2013) Richard III. The maligned king. The History Press#
  • Castor H. (2011) She-Wolves: The Women Who Ruled England Before Elizabeth. Faber & Faber*
  • Gregory P., Baldwin D., Jones M. (2011) The Women of the Cousins’ Wars. The Duchess, the Queen and the King’s Mother. Simon and Schuster*
  • Gristwood S. (2014) Blood Sisters. The women behind the wars of the roses. Basic Books^
  • Hancock P. A. (2013) Richard III and the murder in The Tower. The History Press#
  • Hicks M. (2007) Anne Neville: Queen to Richard III. The History Press*
  • Lewis M. (2017) The Survival of the Princes in the Tower: Murder, Mystery and Myth. The History Press^
  • Lewis M. (2017) The Wars of the Roses in 100 Facts. Amberley Press^
  • Licence A. (2016) Red Roses. Blanche of Gaunt to Margaret Beaufort. The History Press#
  • Norwich J. J. (2018) Shakespeare King’s. Faber and Faber#
  • Pitt M. (2015) Digging for Richard III. How Archaeology found the king. Thames and Hudson*
  • Tey J. (1951) The Daughter of Time. This is a crime novel that tries to solve the Princes of the Tower mystery. [En castellano se ha traducido como La hija del tiempo, y la editó en 2012 RBA)*
  • Weir A. (2014) Richard III & the Princes in the Tower. Vintage Books#
  • Weightman C. (2012) Margaret of York. Diabolical Duchess. Amberley Publishing#
  • Wilkinson J. (2014) The Princes in the Tower: Did Richard III Murder His Nephews, Edward V y Richard of York? Amberley Publishing*

 

Bury my lovely

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[In English]

Aprovecho el título de esta preciosa canción de October Project para hablar sobre el turismo de cementerios (no sé qué suena peor, si eso o necroturismo 😉 ). En España, o al menos en la zona donde yo me crié, visitar un cementerio no era algo muy popular: se iba por obligación acompañando a familiares o a amigos que nos dejaban, o en Todos los Santos. Como las circunstancias no eran muy agradables, y tampoco es que fueran sitios muy bonitos, cuanto menos tiempo estuvieras allí, mejor. Por eso me llamaba tanto la atención el Cementerio de Trafalgar en Gibraltar: fue el primer cementerio que vi que se parecía a un jardín muy cuidado, con plantas y árboles frondosos que hacían que te apeteciera visitarlo.

Ya de mayor, leyendo y viajando, descubrí cementerios que vale la pena visitar no sólo por lo bonitos, sino porque en ellos se puede aprender un montón de historia, arte (la simbología funeraria es muy interesante), arquitectura e incluso sociología.

En Málaga tenemos dos cementerios que creo que merecen una visita. Ambos pueden visitarse libremente, o bien a través de visitas guiadas (consultar las webs comentadas, así como la web de Cultopia, una empresa dedicada a la organización de rutas culturales que funciona muy bien):

  • El Cementerio Histórico de San Miguel, un cementerio extramuros creado en el siglo XIX para adecuarse a las nuevas normas relativas a los lugares de enterramiento establecidas a finales del siglo XVIII. En él se encuentran enterradas algunas de las familias más relevantes de la ciudad durante el siglo XIX (Larios, Heredia), cuando Málaga era una de las principales potencias industriales de España. Es un cementerio más organizado y menos “salvaje” que el Cementerio Inglés que comento a continuación, pero es muy elegante y los panteones de algunas familias son impactantes. Para ampliar información, consultar también la web de la Asociación de Amigos del Cementerio de San Miguel de Málaga.

  • El Cementerio Inglés, un cementerio protestante creado en 1831 por el cónsul inglés William Mark, ya que hasta ese momento la población protestante no podía ser enterrada en los cementerios católicos. Es un cementerio muy bonito por su situación en una colina (para llegar a algunas zonas hay que triscar un poquitín, cuidado con el calzado que se lleva), por la decoración tan elaborada de algunas de las tumbas, y por las plantas (la buganvilla del muro exterior es una preciosidad), por lo que es recomendable visitarlo en primavera. Además de extranjeros anónimos (sobre todo británicos), allí están enterrados Gerald Brenan, Gamel Woolsey, Marjorie Grice-Hutchinson, Jorge Guillén, cuatro pilotos de la RAF cuyos aviones fueron derribados durante la Segunda Guerra Mundial cerca de Marbella, o las víctimas del naufragio de la Gneisenau. Y además allí está la que para mí es la tumba más conmovedora que he visto y que creo que veré: la de Violette, que vivió un mes, como las violetas.

Para el lector interesado dejo aquí un par de libros sobre este camposanto:

– Marchant Rivera A. (2005) El cementerio Inglés de Málaga: tumbas y epitafios. Universidad de Málaga.

– Torres R. (2015) El cementerio de los ingleses. Ediciones Xorki.

Ambos cementarios están relacionados con un mismo hecho: el pronunciamiento de Torrijos en 1868 contra el gobierno absolutista de Fernando VII. El General Torrijos fue fusilado junto a sus 48 compañeros, y fue enterrado inicialmente en el Cementerio de San Miguel, aunque posteriormente los cuerpos fueron trasladados a la cripta bajo el monumento en su memoria en la Plaza de la Merced. Robert Boyd, el irlandés que acompañó a Torrijos (el joven pelirrojo en este cuadro de Gisbert), está enterrado -aunque no se sabe exactamente dónde- en el Cementerio Inglés.

Fusilamiento de Torrijos (Gisbert).jpg

(Antonio Gisbert, “El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga”, Dominio público, via Wikimedia Commoms)

Y ya fuera de Málaga, si visitáis Glasgow no dejéis de pasaros por la Necrópolis (más información en la wikipedia en inglés, y en la web de The Friends of the Glasgow Necropolis). Es un cementerio victoriano bastante extenso, así que te puedes dar un buen paseíto, los caminos están bien cuidados, hay mucho césped, y tiene unas vistas estupendas sobre la Catedral de San Mungo y parte de la ciudad. Espero que tengáis la suerte que tuve yo de pillar un día de invierno con un solecito precioso 🙂


[En español]

This beautiful song by October Project is my excuse to talk about tourism of cemeteries (I do not know what sounds worse, if that or necroturism 😉 ). In Spain, or at least in the region where I grew up, visiting a cemetery was not the most popular thing to do: you went there because you had to go with relatives or friends that had passed away, or in All Saints’ Day. Since the circumstances were not very pleasant, and they were not very nice places anyway, the less time you were there the better. This is why the Trafalgar Cemetery in Gibraltar was so appealing to me: it was the first cemetery I saw that looked like a garden, with leafy trees and plants.

When I grew old and read and traveled, I found out that some cemeteries are worth a visit, not only because they are beautiful places, but because they are living lessons (nice joke here) of history, art (funerary simbology is very interesting), architecture and even sociology.

Here in Málaga there are two cemeteries that I think are worth a visit. Both can be visited freely, or through guided tours (check the web pages I link in the following, as well as the Cultopia web page, a company dedicated to the organization of cultural tours that works really well):

  • The Cementerio Histórico de San Miguel (St. Michael’s Historic Cemetery), a cemetery created in the XIX century outside the walls of the city in order to fit the new laws passed in the last part of XVIII century to regulate burial sites. Some of the most relevant families of the city during XIX century, when Málaga became one of the main industry powers of Spain, are buried there (Larios or Heredia families, for example). It is more organized and not so “wild” as the Cementerio Inglés that I comment in the following, but it is very elegant and some of the family pantheons are really impressive. More info in this web: web de la Asociación de Amigos del Cementerio de San Miguel de Málaga (The Friends of the St. Michael’s Cemetery).

  • The Cementerio Inglés (English Cemetery), a protestant cemetery built in 1831 by the English consul William Mark, since until that moment, the protestant population of the city could not be buried in catholic cemeteries. It is a beautiful place on the top of a hill (the terrain is quite uneven in some areas, so you’d better wear good shoes), with some nicely ornated tombs, and with a lot of trees and plants (the bouganvillea that covers the wall at the main gate is a real beauty), so perhaps Spring is the best time of the year for a visit. Besides common foreign people (mainly British), you will find there some famous names, like Gerald Brenan, Gamel Woolsey, Marjorie Grice-Hutchinson, Jorge Guillén, four RAF pilots whose planes were shot down in WWII near Marbella, or the Gneisenau shipwreck casualties. And in this cemetery it is the most moving grave I have seen (and probably I will see): the grave of Violette, who lived for one month, as violets live.

The interested reader could check these two references (in Spanish):

– Marchant Rivera A. (2005) El cementerio Inglés de Málaga: tumbas y epitafios. Universidad de Málaga.

– Torres R. (2015) El cementerio de los ingleses. Ediciones Xorki.

Both cemeteries are linked to the same fact: the Torrijos uprising in 1868 against the absolutist goverment of king Fernando VII. General Torrijos (and his 48 companions) was shot and then buried in the Cementerio de San Miguel, although the bodies were later transferred to the crypt under the monument in his memory in the Plaza de la Merced. Robert Boyd, the Irishman that joined Torrijos’s fight (the young red haired man in this paint by Gisbert) is buried in the Cementerio Inglés, though the exact location is unknown.

Fusilamiento de Torrijos (Gisbert).jpg

(Antonio Gisbert, “El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga”, Public domain, via Wikimedia Commoms)

And apart from Málaga, if you go to Glasgow, do not miss the Necropolis (more information in the English wikipedia, and  in The Friends of the Glasgow Necropolis website). It is a wide victorian cemetery, so you can take a nice walk, the paths are well kept, there is plenty of grass, and it has great views over St. Mungo’s Cathedral and part of the city. I hope you be as lucky as me and enjoy a lovely sunny winter day 🙂

 

La Desbandá: remember, remember the 8th of February

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[In English]

El 8 de febrero de 1937 tuvo lugar uno de los episodios más trágicos, y sin embargo menos conocido, de la Guerra Civil española: La Desbandá de Málaga,  el ataque indiscriminado a la población civil mientras huía por la carretera Málaga-Almería por parte del ejército franquista.

De forma muy resumida, la situación fue la siguiente: al inicio de 1937 las fuerzas franquistas iniciaron una campaña con el objetivo de capturar Málaga. Progresivamente la fueron cercando por tierra, provocando el desplazamiento de miles de civiles de las poblaciones cercanas, que buscaron refugio en la ciudad. La desorganización militar, la falta de apoyo del gobierno de la República y las luchas políticas intestinas que habían caracterizado el desarrollo de la Guerra Civil en Málaga finalmente se tradujeron en la desastrosa defensa de la ciudad, que más que defendida fue abandonada por las autoridades republicanas sin organizar su evacuación.

El resultado final fue que durante la tarde del domingo 7 de febrero miles de malagueños de la capital y refugiados de los pueblos circundantes comenzaron a huir por la única vía de comunicación que quedaba abierta: la carretera Málaga-Almería que bordea la costa. La mayoría iba a pie y con las escasas pertenencias que pudieron llevarse. El objetivo era la ciudad de Almería, a 200 km. aproximadamente.

Al amanecer del día siguiente, 8 de febrero, artillería, aviones y barcos franquistas comienzan a disparar y bombardear indiscriminadamente a esa masa humana que huye aterrorizada. El ataque dura varios días. Familias enteras son destrozadas por los disparos, muchos niños se quedan solos en el camino al morir sus padres. No se conoce con exactitud el número definitivo de víctimas de esta masacre, pero las cifras que se barajan oscilan entre los 3000 y los 6500 muertos. En el bombardeo de Guernica se habla de un número de víctimas mortales de alrededor de 300 muertos.

Ochenta y un años después La Desbandá apenas se conoce fuera de Málaga. Ojalá esto cambie y se dé visibilidad a este desastre soportado por una población civil abandonada a su suerte para ser masacrada.

Para los interesados, algunos libros interesantes sobre la Guerra Civil en Málaga son:

  • El otro reino de la muerte, de Gamel Woolsey.
  • Mi casa en Málaga, de Sir Peter Chalmers Mitchell.
  • Muerte en Málaga, de Edward Norton.
  • Un cortijo en Málaga, Marjorie Grice-Hutchinson
  • El crimen de la carretera Málaga-Almería, de Norman Bethune, un médico canadiense que asistió a los heridos durante La Desbandá.

 


[En español]

On the 8th of February 1937 one of the most tragic and yet less known episodes of the Spanish Civil War happened: La Desbandá (The Flee), that is, the indiscriminate attack on the civilian population that fled through the road from Málaga to Almería by the Franco army.

In short, the situation was as follows: at the beginning of 1937, Franco military troops started a campaign with the aim of capturing Málaga. Step by step the city was surrounded by land, and therefore the population of the nearby cities displaced seeking for shelter in Málaga. The military disorganization, the lack of support from the goverment of the República and the political internal struggles that had characterized the development of the Civil War in Málaga finally turned out in the disastrous defense of the city, that rather than defended was abandoned by the republican authorities without any evacuation plan.

The outcome was that in the afternoon and evening of Sunday 7th of February, thousand of malagueños (Málaga people) and refugees from the near villages fleed through the only way that was still open: the road from Málaga to Almería that borders the coast. Most of them were on foot with the few belongings that they could gather. The goal was to reach Almería, about 200 km. away from Málaga.

At dawn the next day, 8th of February, Franco’s artillery, planes and ships indiscriminately began to fire and bombard for several days that human mass that runs terrified. The attack spread for several days. Whole families are slaughtered by the firing, many children are left alone on the road when their parents died. There is no official number of the mortal casualties caused in this massacre, but the figures range between 3000 and 6500 mortal victims. It is believed that Guernica’s bombing caused a death toll of about 300 dead.

Eighty one years from then, La Desbandá is barely known outside of Málaga. I hope this will change and the world know about this disaster endured by a civilian population left to its fate to be massacred.

For the interested reader, some books about the development of the Guerra Civil in Málaga are listed in the following:

  • Death’s other kingdom, by Gamel Woolsey.
  • My House in Málaga, by Sir Peter Chalmers Mitchell.
  • Death in Málaga, de Edward Norton.
  • Málaga Farm, Marjorie Grice-Hutchinson
  • The crime on the road Málaga-Almería, by Norman Bethune, a Canadian doctor who assisted the victims during La Desbandá.

 

 

“The Princes in the Tower”: basic chronology

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[In English]

Ya he mencionado alguna vez que la Guerra de las Rosas es uno de mis períodos históricos preferidos. No sé muy bien por qué, pero es una mezcla de intrigas políticas, batallas épicas, personajes fuertes (sobre todo los femeninos, poco conocidos) cuya suerte cambia de la noche a la mañana, y localizada en Inglaterra (¿he dicho ya que soy un poquito anglófila 🙂 ?) que me encanta. Encima incluye un crimen sin resolver, que para una aficionada a la novela policíaca es un regalo 🙂 : el episodio de los Príncipes de la Torre (Princes in the Tower), es decir, Eduardo V y Ricardo de Shrewsbury, los sobrinos de Ricardo III que desaparecieron sin dejar rastro.

Las teorías sobre lo que pudo ocurrirles son varias. La más extendida atribuye a Ricardo III el asesinato de ambos chiquillos, aunque esta idea actualmente está bastante cuestionada. Diferentes autores han planteado nuevas posibilidades y sospechosos que podrían haberse beneficiado de la desaparición de los dos niños: el Duque de Buckingham, Margaret Beaufort, Enrique Tudor… También es posible que los críos no fueran asesinados, sino escondidos en algún lugar del que no retornaron a la luz pública (aunque el caso de Perkin Warbeck trajo de nuevo a la palestra la posibilidad de que los niños hubieran sobrevivido).

Inicialmente, los Príncipes en la Torre iba a ser mi “proyecto de verano”. Pero el verano es mucho más corto de lo que una cree 🙁 , y el tema, si se quiere abordar con detalle, exige mucha más lectura y reposo de lo que pensaba. Encima, el nº 18 de History of Royals Magazine ha estado dedicado al misterio de los príncipes,  Matthew Lewis está a punto de publicar The Survival of the Princes in the Tower, y John Ashdown-Hill también está preparando un libro del tema, así que mejor me espero y me los leo 🙂 . Lo que sí he podido preparar hasta el momento es esta cronología básica que abarca desde la muerte de Eduardo IV hasta la derogación del Titulus Regius al comienzo del reinado de Enrique VII, y que me ha servido bastante para refrescar y aclarar ideas.

Personalmente, me atrevo a decir que Ricardo III no fue el responsable de la muerte de ambos críos: si realmente fuera así, se habría asegurado alguna cabeza de turco que cargara con la culpa del asesinato, en lugar de mantener esa actitud de “Princes? What princes?” que le perjudicó. Mientras que no aparezca nueva documentación, en mi opinión será imposible averiguar qué sucedió realmente a Eduardo V y Ricardo de Shrewsbury.

Las referencias que he utilizado son las siguientes:

Para complementar la cronología he referenciado aquellos aspectos secundarios interesantes usando la Wikipedia inglesa.

  • 9 abril 1483: muere Eduardo IV.
  • 14 abril 1483: las noticias de la muerte de Eduardo IV llegan al castillo de Ludlow, donde residía Eduardo, Príncipe de Gales y ahora Eduardo V, bajo la tutela de su tío materno Anthony Woodville Conde de Rivers.
  • 24 abril 1483: la partida real dirigida por Rivers, Sir Richard Grey y Sir Thomas Vaughan parte de Ludlow.
  • 4 mayo 1483: Eduardo V llega a Londres con Ricardo Plantagenet Duque de Gloucester (futuro Ricardo III) y Enrique Stafford Duque de Buckingham. Rivers, Grey y Vaughan han sido arrestados en Stony Stratford. Se aloja en el palacio del obispo en San Pablo.
  • 19 mayo 1483: Eduardo V se muda a la Torre de Londres (en ese momento la Torre no tiene la fama siniestra que alcanzaría después).
  • 13 junio 1483: William Lord Hastings es decapitado en la Torre.
  • 16 junio 1483: Ricardo de Shrewsbury, Duque de York, hermano pequeño de Eduardo V y que estaba acogido a sagrado junto con su madre Isabel Woodville en Westminster, es trasladado por Buckingham a la Torre (se le habría llevado por la fuerza si hubiera sido necesario).
  • 22 junio 1483: el predicador Ralph Shaw ofrece un sermón en el exterior de San Pablo declarando ilegítimos a los hijos de Eduardo IV.
  • 24 de junio 1483: Buckingham da un discurso a los oficiales y ciudadanos de Londres explicando por qué el matrimonio de Eduardo IV e Isabel Woodville fue ilegítimo (y, por tanto, sus descendientes también lo son), y por qué Eduardo Plantagenet, Conde de Warwick (hijo de Jorge Plantagenet, Duque de Clarence, hermano de Eduardo IV y Gloucester ejecutado por traición en 1478) tampoco puede acceder al trono.
  • 25 junio 1483: Anthony Woodville, Sir Richard Grey y Sir Thomas Vaughan son ejecutados en el castillo de Pontefract. Los tres estamentos (“estates”, o sea, clero, nobleza y comunes) del reino de Inglaterra piden a Ricardo Duque de Gloucester que sea rey.
  • 26 junio 1483: Ricardo Duque de Gloucester acepta la corona.
  • 6 julio 1483: coronación de Ricardo III y su esposa Anne Neville en Westminster.
  • Verano de 1483: Eduardo V y Ricardo de Shrewsbury son trasladados a apartamentos interiores de la Torre; progresivamente dejan de ser vistos hasta su desaparición. En julio (posiblemente antes del 29), al menos se hizo un intento de llegar hasta los príncipes, aunque no se sabe para qué. En otoño, con la primera rebelión contra Ricardo III, ya hay rumores de la muerte de los príncipes.
  • 2 noviembre 1483: Buckingham es decapitado en Salisbury por traición, al haber liderado la revuelta anterior.
  • Enero 1484: el Parlamento inglés aprueba el Titulus Regius, que oficialmente declara inválido el matrimonio de Eduardo V e ilegítimos a sus descendientes, por lo que el único candidato posible a la corona es Ricardo III.
  • 22 agosto 1485: batalla de Bosworth. Ricardo III es derrotado y muere, finalizando así la dinastía Plantagenet. Enrique Tudor sube al trono como Enrique VII, y con él se inicia el reinado de los Tudor.
  • 16 noviembre 1485: el Parlamento inglés anula el Titulus Regius (se ordena destruir el original y todas las copias existentes) y, por tanto, el matrimonio de Eduardo IV vuelve a ser válido, y sus descendientes legítimos.


[En español]

I have already mentioned that the Wars of the Roses is one of my favorite historic moments. I do not know exactly why, but I love that mix of political plots, epic battles, strong characters (especially the female ones, not always well known) whose fate changes dramatically overnight, and it all happens in England (have I mentioned that I am slightly anglophile 🙂 ?).  Additionally, it  includes an unsolved crime, which is a gift for an aficionada to detective fiction: the Princes in the Tower issue, that is, how Edward V and Richard of Shrewsbury, Richard III’s nephews, disappeared without a trace.

There are several theories about what could have happened to the princes. The most widespread aims Richard III as the murderer of the kids, though currently this approach is very questioned. Different authors have raised new possibilities and suspects who might have benefitted from the disappearance of the kids: the Duke of Buckingham, Margaret Beaufort, Henry Tudor… It is also possible that the boys were not killed, but hidden in some safe place from where they did not come back to public light (although the Perkin Warbeck case again brought to the fore the possibility that the children finally survived).

The Princes in the Tower were my “summer project”. But summer is way much shorter than it seems 🙁 , and this subject demands a lot of reading and thinking if studied thoroughly. On top of that, issue 18 of History of Royals magazine has been devoted to the mistery of the princes, Matthew Lewis is about to publish The Survival of the Princes in the Tower, and John Ashdown-Hill is also writing a book on this topic, so I’d rather wait and read 🙂 But what I have prepared up to this moment is this basic chronology that covers from Edward IV’s death to the repeal of the Titulus Regius in the beginning of Henry VII’s reign, which has served me well enough in order to refresh and clarify my ideas.

I would dare to say that Richard III was not responsible for the death of both kids: if that were really the case, he would had secured a scapegoat to take the blame of the murders, instead of keeping that “Princes? What Princes?” attitude that in the end damaged his reputation so badly. As long as no new documents come out to the light, in my opinion it will be impossible to know for sure which was the real fate of Edward V and Richard of Shrewsbury.

These are the references I have used:

In order to enhance the chronology I have referenced those interesting but secondary aspects using the English Wikipedia.

  • 9 April 1483: Edward IV dies.
  • 14 April 1483:  the news of the death of Edward IV reaches Ludlow Castle, the residence of Edward, Prince of Wales and now Edward V under the guardianship of his maternal uncle Anthony Woodville Earl Rivers.
  • 24 April 1483: the royal party commanded by Rivers, Sir Richard Grey and Sir Thomas Vaughan leaves Ludlow.
  • 4 May 1483: Edward V reaches London with Richard Plantagenet Duke of Gloucester (the future Richard III) and Henry Stafford Duke of Buckingham. Rivers, Grey and Vaughan were arrested at Stony Stratford. The new king is hosted at the bishop’s palace at St. Paul’s.
  • 19 May 1483: Edward V is moved to the Tower of London (at that moment, the Tower has not the wicked reputation that it will have not many years later).
  • 13 June 1483: William Lord Hastings is beheaded in the Tower.
  • 16 June 1483: Richard of Shrewsbury, Duke of York, Edward V’s little brother who was in sanctuary in Westminster  with his mother Elizabeth Woodville is taken to the Tower (even by the force, in case it would have been necessary).
  • 22 June 1483: preacher Ralph Shaw gives a sermon outside Saint Paul’s, declaring all Edward IV’s children illegitimate.
  • 24 June 1483: Buckingham offers a speech to the officers and citizens of London, explaining why the marriage of Edward IV and Elizabeth Woodville was illegal (and, therefore, their descendents are illegitimate), and why Edward Plantagenet, Earl Warwick (son of GeorgePlantagenet, Duke de Clarence, brother of Edward IV and Gloucester executed for treason in 1478) is also debarred from the throne.
  • 25 June 1483: Anthony Woodville, Sir Richard Grey and Sir Thomas Vaughan are beheaded at Pontefract Castle. The three estates of the realm of England ask Richard Duke of Gloucester to be king.
  • 26 June 1483: Richard Duke of Gloucester accepts the crown.
  • 6 July 1483: Richard III and his wife Anne Neville are crowned at Westminster.
  • Summer of 1483: Edward V and Richard of Shrewsbury are moved to inner appartments in the Tower; gradually, they are less and less seen in public until they vanished. In July (possibly before the 29th) there was at least one attempt to reach them, though the motivation is not clear. In Autumn, the first rebellion against Richard III arises, along with the rumours of the death of the princes.
  • 2 November 1483: Buckingham is beheaded at Salisbury for treason, since he leadered the aforementioned revolt.
  • January 1484: English Parliament approves the Titulus Regius, which officially states as invalid the marriage of Edward IV, and declares his descendence illegitimate; therefore, the only valid candidate to the crown is Richard III.
  • 22 August 1485: battle of Bosworth. Richard III is defeated and dies, and the Plantagenet dynasty comes to its end. Henry Tudor becomes Henry VII, being the first king of the Tudor era.
  • 16 November 1485: English Parliament repeals the Titulus Regius (the original document and all existing copies must be destroyed) and, hence, the marriage of Edward IV and his descendents are llegitimated again.

Anne Neville in the politics of the period and the expected role of a medieval queen

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[In English]

Entre mis temas históricos favoritos se encuentra la Guerra de las Rosas, y uno de los motivos es que las mujeres que intervinieron en ella fueron, cada una a su manera, excepcionales. Este es un ensayo corto que preparé para el curso en línea de la Universidad de Oxford “The Wars of the Roses” (un curso durillo pero genial:)), centrado en la vida de una de estas protagonistas: Anne Neville.

Notas:

1. La fuente principal del ensayo es el libro de Hicks referenciado al final.
2. Respecto a los nombres, he mantenido los originales en inglés, salvo en aquellos casos en los que en castellano estamos más habituados a su traducción.
3. La Universidad de Oxford tiene una política muy estricta respecto al plagio, así que recordad que este ensayo ya ha sido enviado al curso.

El papel de Anne Neville en la política del período. ¿Hasta qué punto se ajustó o desafió el papel esperado de una reina medieval?

Este ensayo analiza el papel de Anne Neville, reina consorte de Ricardo III. El ensayo se organiza como sigue: en la primera sección, se establecen los principales aspectos biográficos que influyeron en la vida de Anne Neville como reina. La segunda sección se centra en las características de su reinado. En la tercera sección se fijan las conclusiones sobre su influencia en el período estudiado. La última sección se dedica a las referencias.

1.- Biografía de Anne Neville

Anne Neville fue la segunda hija de Richard Neville, decimosexto conde de Warwick y sexto conde de Salisbury, y de la condesa Anne Beauchamp, heredera de las familias Warwick y Despenser. Nació el 11 de Junio de 1456 en el castillo de Warwick. Pertenecía a una familia antigua y bien situada, y pasó su infancia en Inglaterra y también en Francia, en el destacamento de Calais. Sus primeros años estuvieron marcados por dos factores: en primer lugar, Anne y su hermana mayor Elizabeth eran las únicas descendientes de los Warwick, que habían acumulado una gran fortuna, por lo que se convirtieron en grandes herederas que podían lograr matrimonios ventajosos; en segundo lugar, la actividad política de su padre, el Kingmaker (Fabricareyes, en una traducción muy libre ;)), un destacado partidario de los York hasta que se cambió al bando Lancaster. El resultado final fue que, a los quince años, Anne Neville era la Princesa Viuda de Gales, tras un matrimonio de seis meses con Henry de Lancaster, muerto en la batalla de Tewkesbury.

En ese punto, Anne se encontraba en una situación complicada: su padre, su marido y su suegro estaban muertos, su madre y suegra bajo custodia, y ella no podía reclamar ningún derecho como Princesa de Gales ya que los Lancaster eran considerados traidores, y los York tenían su propio Príncipe de Gales. Era la rica heredera de los Neville, por lo que el Duque de Clarence, casado con su hermana Isabel Neville, intentó controlarla como parte de su propia herencia Neville. Sin embargo, Anne Neville era viuda, y a diferencia de las mujeres solteras, que estaban bajo la tutela de sus padres (o de sus familiares varones), podía tomar sus propias decisiones; la decisión de Anne fue casarse con Ricardo, el Duque de Gloucester, hermano del rey Eduardo IV y del Duque de Clarence.

Esta elección podría considerarse extraña, ya que Ricardo pertenecía a la familia responsable de las muertes o encarcelamientos de la familia más directa de Anne, e incluso puede que tuviera un papel principal en algunas de esas muertes. Hicks [5] establece varias razones posibles que llevaron a Anne a casarse con Ricardo: la necesidad de un marido poderoso que la defendiera de Clarence; los sentimientos de miedo, abandono y supervivencia de una niña de quince años; o simple amor y atracción. No hay registros de la fecha y lugar de la boda, pero se casaron sabiendo que no tenían todas las dispensas requeridas (eran parientes muy cercanos en varios grados, según las estrictas normas de la época) y, por tanto, su matrimonio podía no ser válido.

La vida de Anne como Duquesa de Gloucester está apenas documentada. Dejó la corte de Londres, y se supone que vivió en el castillo de Middleham, donde dio a luz a su único hijo Edward y se dedicó a organizar su hogar, tareas para las que había sido educada. En 1483 Ricardo usurpó el trono, y Anne Neville fue coronada reina junto con Ricardo el 6 de Julio en la Abadía de Westminster; una coronación conjunta no era frecuente, y en [4] se pueden encontrar varias explicaciones: un gesto de afecto de Ricardo hacia Anne; una forma de reforzar el compromiso de Ricardo con la familia norteña de Anne; o, al contrario, una forma de disminuir su autoridad al no permitir una ceremonia exclusiva para ella. El papel de Anne como reina se estudia en la próxima sección.

2.- Anne Neville, reina de Inglaterra

Para analizar el papel de Anne Neville como reina de Inglaterra, debemos establecer primero cuál era ese papel esperado. Hicks [5] define varias características que pueden ayudarnos a comprender sus logros:

  • Una reina debía proporcionar un heredero

    Anne Neville sólo tuvo un hijo. Sin embargo, una reina debía tener muchos niños que pudieran dar lugar a relacionas internacionales beneficiosas (como, por ejemplo, la cuñada de Anne, Margaret de York, cuyo matrimonio con el Duque de Borgoña fue muy útil para Edward IV), y que pudieran asumir el lugar del primogénito en caso de que éste muriera, como desafortunadamente ocurrió a Edward de Middleham. La imposibilidad de Anne para tener más niños podría ser considerada, para los estándares de la época, un inconveniente importante, y llevó a Ricardo a considerar la posiblidad de abandonar a Anne (su matrimonio no era legal, como se comentó previamente) y casarse con su sobrina Elizabeth de York, aunque esta opción se descartó debido a razones políticas, y finalmente fue innecesaria ya que Anne falleció el 16 de Marzo de 1485.

  • Una reina debía supervisar la corte

    Aunque Anne Neville no fue específicamente educada para ser una reina, era la hija del Kingmaker, por lo que estaba acostumbrada a la corte desde niña; además, había sido Princesa de Gales, y pasado un cierto tiempo con la reina Margaret de Anjou, por lo que parece lógico pensar que sabía como comportarse en un entorno real. Organizó su propia casa y corte en vez de mantener la de la reina Elizabeth Woodville, intentando traer a su personal del Norte sin desplazar totalmente al anterior. 

  • Una reina debía facilitar las relaciones internacionales

    Ricardo fue un noble de la familia York que no esperaba ser rey. Sus posibilidades a la hora de casarse abarcaban herederas internacionales, como la princesa Isabel de Castilla [7] o nobles inglesas, como Anne Neville, cuya rica herencia y sus relaciones en el Norte prestaron un enorme servicio a su ducado. Por tanto, cuando él accedió al trono ya estaba casado, algo poco común, ya que se esperaba que los reyes ingleses se casaran con princesas extranjeras solteras y vírgenes, para forjar así una relación internacional. 

Aparte de estos aspectos, que son en su mayoría factuales, no hay registros de situaciones o eventos que puedan proporcionar una visión más cercana del carácter y pensamiento de Anne Neville [5]. Aunque ocupó el trono sólo durante dos años, su huella como reina fue, hasta donde yo conozco, realmente tenue. Pero varias mujeres reales desafiaron ese comportamiento de perfil bajo: 

  • Algunas reinas anteriores tuvieron un papel más participativo en la corte y en política: Matilda de Inglaterra luchó por su derecho al trono; Leonor de Aquitania dirigió el reino mientras su hijo estuvo fuera del país [3]. 

  • Algunas conocidas de Anne Neville intervinieron en política: Margaret de Anjou lideró abiertamente el bando de los Lancaster, defendiendo los derechos de su marido e hijo, e implicándose bastante incluso en campañas militares (estuvo cerca de Tewkesbury durante la batalla). Margaret de York, duquesa de Borgoña, ayudó a su familia York activamente a lo largo de la Guerra de las Rosas. Elizabeth Woodville estableció a su familia en la corte en contra del criterio del padre de Anne, y tras la usurpación de Ricardo y la desaparición de sus dos hijos, protegió los derechos de sus hijas, y finalmente su hija mayor se convirtió en la reina Elizabeth de York. 

  • Otras mujeres que no eran reinas en ese momento demostraron un carácter fuerte. Margaret Beaufort trabajó callada y constantemente durante años hasta que su hijo Henry Tudor alcanzó el trono. Incluso Cecily Neville, duquesa de York y madre de Edward IV, intentó mantener una posición que realmente no ocupaba, usando el título “reina por derecho”. Anne Neville, al contrario, no parecía preocuparse de su propia importancia; por ejemplo, permitía a su sobrina Elizabeth de York vestirse como ella, a pesar del código de vestimenta acorde al rango existente en la corte[4].

También es cierto que, a diferencia de las mujeres anteriormente mencionadas, Anne no tenía una clara motivación o responsabilidad por la que luchar: no tenía familia o derechos que defender. En resumen, no fue muy fértil y no pudo asegurar un heredero y relaciones internacionales, pero su fortuna y relaciones familiares en el norte ayudaron a Ricardo a progresar como Duque de Gloucester y lo apoyaron como rey, y su conducta no fue desafiante. Considerándolo todo, y según los estándares medievales, su labor como reina cumplió todas las expectativas.

3.- Conclusiones

Cuando se intenta analizar el papel de Anne Neville como reina, la principal dificultad radica en la falta de información directa. A pesar de su intensa vida, las conclusiones que se pueden obtener se basan sobre todo en lo que aparentemente no hizo: a diferencia de otras mujeres reales contemporáneas, ella no controló su herencia, no participó en política, no ayudó a su familia, no fue cuestionada. Por supuesto, la ausencia de evidencia no es la evidencia de ausencia y, como expone Hicks, “Richard fue un egotista y no respetaba a las mujeres: si Anne no ejerció influencia política sobre su marido puede no deberse a que ella fuera especialmente inefectiva” [5] (la traducción es mía). Pero esto es sólo una conjetura fundamentada y, puesto que la investigación debe ajustarse a los hechos conocidos, creo que puede concluirse que ella se ajustó a lo que se esperaba de una reina consorte medieval.

4.- Referencias

[1] Carpenter, C., 1997 The Wars of the Roses: Politics and the Constitution in England, c.1437–1509, Cambridge University Press.

[2] Carson, A., 2013 Richard III. The maligned king, The History Press.

[3] Castor, H., 2012 She-Wolves. The women who ruled England before Elizabeth, Harper Perennial.

[4] Gristwood, S., 2013 Blood Sisters. The women behind the Wars of the Roses, Basic Books.

[5] Hicks, M., 2013 Anne Neville. Queen to Richard III, The History Press.

[6] Oxford Dictionary of National Bibliography, 2015 Anne Neville,http://www.oxforddnb.com/view/article/14844?docPos=1

[7] Tremlett, G., 2012 Catalina de Aragón. Reina de Inglaterra, Editorial Crítica.


[En español]

The Wars of the Roses is one of my favourite topics of History, and one of the reasons is that the women that took part in it were, each in its own way, exceptional. This is a short essay that I submitted to the Oxford University’s on line course “The Wars of the Roses” (a slightly demanding but great course :))), which deals with the life of one of these main female characters: Anne Neville.

Notes:

1. The main source I used was the biography by Hicks, which is referenced at the end of the post.
2. Oxford University has a very strict policy about plagiarism, so remember that this essay has been previously submitted to this course.

The role of Anne Neville in the politics of the period. How far did she conform to or challenge the role expected of a medieval queen?

This essay analyses the role of Anne Neville, consort queen to Richard III. The essay is organized as follows: in the first section, the main biographical aspects that have an influence on Anne Neville’s life as a queen are gathered. The second section deals with the issues that characterized her queenship. In the third section the conclusions about her influence in the period are set. The last section is devoted to the references.

1.- Anne Neville’s life

Anne Neville was the second daughter of Richard Neville, sixteenth earl of Warwick and sixth earl of Salisbury, and the countess Anne Beauchamp, heiress of Warwick’s and Despenser’s families. She was born on 11th of June 1456 at Warwick Castle. She belonged to an ancient and well positioned family, spending her childhood in England and also in France, at the Calais garrison. Her early life was determined by two factors: first, Anne and her elder sister Elizabeth were the only children of the Warwicks, which had accumulated a great wealth, so they became great heiresses that could be suitably married; second, the political role of her father, the Kingmaker, a main supporter of the Yorkists until he changed sides to the Lancastrian party. The final result was that, at fifteen, Anne Neville was the dowager Princess of Wales, after a six months marriage to Henry of Lancaster, who was slain at Tewkesbury battle.

At that point, Anne was in a complicated situation: her father, husband and father-in-law were dead, her mother and mother-in-law were confined, and she could not claim any rights as Princess of Wales since Lancasters were traitors, and Yorkists had their own Prince of Wales. She was the wealthy Neville heiress, so the Duke of Clarence, married to her sister Elizabeth Neville, tried to control her as she was a part of his own Neville inheritance. However, Anne Neville was a widow, and unlike single women, which were under their father’s (or male relatives) tutelage, she could take their own decisions; Anne’s decision was to marry Richard Duke of Gloucester, brother of king Edward IV and George Duke of Clarence.

This choice could be considered a strange one, since Richard belonged to the family that was responsible for the deaths or confinement of Anne’s most direct family, and even he could have had a main role in some of these deaths. Hicks [5] states several possible reasons that led Anne to marry Richard: the need of a powerful husband who could defend her against Clarence; the feelings of fear, abandonment and survival of a fifteen years old girl; or simply attraction and love. There are no records of the date and place of the wedding, but they married knowing that they have not collected all the dispensations they needed (they were close relatives in several degrees, as stated by the strict rules of the time) and, therefore, the marriage could not be valid.

The life of Anne as Duchess of Gloucester is scarcely documented. She left the London court, and she is supposed to have lived at Middleham Castle, where she gave birth to her only child Edward and was devoted to the household, the tasks that she was educated for. On 1483 Richard usurped the throne, and Anne Neville was crowned with Richard on 6th of July at Westminster Abbey; a joint coronation was not common, and several explanations can be found in [4]: an act of affection of Richard to Anne; a way of reinforce the commitment of Richard with the northern family of Anne; or, on the contrary, a way of diminish her authority by not allowing an exclusive ceremony for her. The role of Anne as a queen is studied in the next section.

2.- Anne Neville, Queen of England

In order to analyse the performance of Anne Neville as queen of England, it should be stated first which was such expected role. Hicks [5] defines several features that can help to understand her accomplishments:

  • A queen should provide a heir

    Anne Neville had only one child. Nevertheless, a queen should have many children that could create profitable international alliances (like, for example, Anne’s sister-in-law Margaret of York, whose marriage to the Duke of Burgundy proved very helpful for Edward IV), and that could take the place of the firstborn boy in case of his death, like unfortunately happened to Edward of Middleham. Anne’s impossibility of bearing more children could be considered, by the standards of the time, an important flaw, and it led Richard to consider the possibility of leaving Anne (their marriage was not legal, as it was stated before) and marrying his niece Elizabeth of York, but this option was discounted due to political reasons, and in the end it turned to be unnecessary, since Anne died on 16th March 1485.

  • A queen should supervise the court.

    Though Anne Neville was not specifically trained for being a queen, she was the daughter of the Kingmaker, so he was accustomed to the court since childhood; furthermore, she had been Princess of Wales and had spent some time with queen Margaret of Anjou, so it seems reasonable to think that she knew how to develop in a royal environment. She organised her own household and court instead of keeping queen Elizabeth Woodville’s one, trying to bring her own people from the North without totally removing the previous one.

  • A queen should enhance international relationships

    Richard was a Yorkist noble which was not expected to be king. His marriage possibilities covered international heiresses, like princess Isabella of Castille [7] or English noble women, like Anne Neville, whose wealthy inheritance and northern relationships rendered a tremendous service to his Dukedom. Hence, when he accessed the throne, he was married, which was not a common situation, since English kings were expected to marry a single, virgin, foreign princess to establish a international relationship.

Apart from these aspects, that are mostly factual, there are no records of situations or events that can provide a closer view of the character and thinking of Anne Neville [5]. Though she was in the throne only for two years, her footprint as a queen is, up to my knowledge, really tenuous. But this low profile had been challenged by several royal women:

  • Some previous female queens had a more participative role in the court and in politics: Matilda of England fought for her right to the throne; Eleanor of Aquitaine ruled the kingdom while her son was abroad [3].

  • Some other Anne Neville’s acquaintances intervened in politics: Margaret of Anjou openly took the Lancastrian leadership, defending the rights of her husband and son, and getting quite involved even in military campaigns (she was near Tewkesbury at the battle time). Margaret of York, duchess of Burgundy, actively helped her Yorkist family along the Wars of the Roses. Elizabeth Woodville settled her family in the court against Anne’s father opinion, and after Richard’s usurpation and the disappearing of her two sons, she protected the rights of her daughters, and finally her eldest child became queen Elizabeth of York.

  • Other women that were not queens at that moment showed their strong characters. Margaret Beaufort worked quiet and steadily for years until her son Henry Tudor reached the throne. Even Cecily Neville, duchess of York and Edward IV’s mother, tried to keep a position that she not really achieved, using the title “queen by right”. Anne Neville, on the contrary, did not seem to care about her own importance; for example, she allowed her niece Elizabeth of York to dress like her, despite the court dressing code according to the rank [4].

It is also true that, unlike the aforementioned women, Anne had not a strong motivation or responsibility to fight for: she had not family or rights to defend. To sum up, she was not too fertile and could not secure a heir and international relationships, but her wealth and family ties in the North helped Richard to prowess as Duke of Gloucester and supported him as a king, and her conduct was not defiant. All in all, and according to the medieval standards, her performance as a queen came up to all expectations.

3.- Conclusions

When trying to analyse the role of Anne Neville as a queen, the main difficulty lays on the lack of direct information. Despite her intense life, the conclusions that can be obtained are based mostly on what she apparently did not do: unlike other royal contemporary women, she did not control her inheritance, she did not participate in politics, she did not helped her family, she was not questioned. Of course, the absence of evidence is not evidence of absence, and, as Hicks states, “Richard was an egotist and no respecter of woman: if Anne exercised no political influence on her husband it may not have been because she was especially ineffective” [5]. But that is just an educated guess and, since research has to adhere to the known facts, I think that it can be concluded that she conformed to was expected of a medieval consort queen.

4.- References

[1] Carpenter, C., 1997 The Wars of the Roses: Politics and the Constitution in England, c.1437–1509, Cambridge University Press.

[2] Carson, A., 2013 Richard III. The maligned king, The History Press.

[3] Castor, H., 2012 She-Wolves. The women who ruled England before Elizabeth, Harper Perennial.

[4] Gristwood, S., 2013 Blood Sisters. The women behind the Wars of the Roses, Basic Books.

[5] Hicks, M., 2013 Anne Neville. Queen to Richard III, The History Press.

[6] Oxford Dictionary of National Bibliography, 2015 Anne Neville, http://www.oxforddnb.com/view/article/14844?docPos=1

[7] Tremlett, G., 2012 Catalina de Aragón. Reina de Inglaterra, Editorial Crítica.