LEGO EV3 + Matlab/Simulink + WiFi : the Windows 10 experience

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail


[In English]

Bueno, pues después de pegarme con el Lego, Matlab/Simulink y la conexión wifi en Ubuntu, he probado con la opción Windows montando yo la red con un router wifi, en este caso. Estos son los pasos a seguir:

  1. El router que he usado es un Linksys Compact Wireless-G. Como el PC que he utilizado está detrás de un proxy, en las opciones de configuración de red de Windows 10 ha sido necesario especificar que el proxy no se use para la URL del administrador web del router.
  2. El firmware del LEGO EV3 para poder trabajar con wifi en Simulink/Matlab 2016b es el 1.08. Ni el firmware 1.09 ni el 1.03 funcionan.
  3. Para conectar el EV3 usando los dongles Edimax o NetGear que explicaba en la entrada que enlazo al principio del post, he añadido la red del router con la opción Add Hidden Network, indicando el SSID que aparece en el administrador web del router. La seguridad es None.
  4. El funcionamiento correcto de la conexión se puede comprobar haciendo un ping desde el Command Prompt de Windows.
  5. Antes de trabajar en Simulink, es recomendable comprobar que el robot está accesible desde la ventana de comandos de Matlab.
  6. Finalmente, lanzar Simulink, seleccionar la opción WiFi como Host to Target Connection en los parámetros de configuración del hardware del modelo, especificando la IP y el Device ID del robot (esa información está disponible en la pestaña Settings , opción Brick Info del EV3).

Con este procedimiento he conseguido descargar un programa en el EV3. También es cierto que a partir de ahí el robot se ha colgado. Pero, al menos, la conexión se ha hecho…


[En español]

Well, after fighting the Lego, Matlab/Simulink and WiFi connection under Ubuntu, I have tried the Windows option, but in this case I also set up a network with a WiFi router. These are the steps to follow:

  1. I have used a Linksys Compact Wireless-G router. Since the PC I have worked with is behind a proxy, I had to add the router web admin URL to the no-proxy exceptions in the network configuration of Windows 10.
  2. The LEGO EV3 firmware that works with WiFi in Simulink/Matlab 2016b is version 1.08. Neither version 1.09 nor 1.03 works.
  3. In order to connect the EV3 with the Edimax or NetGear dongles that I explained in the link at the beginning of this post, I have added the WiFi network of the router with the option Add Hidden Network, using the SSID shown in the router web admin page. I have chosen None security option.
  4. You can check that the robot has connected to the router with a simple ping from the Windows Command Prompt.
  5. Before launching Simulink, it is a good idea to check that  the robot is accessible from the Matlab commands window.
  6. Finally, you should launch Simulink, choose the WiFi option on the Target Hardware Resources of your model, incluing the IP and Device ID values of the robot (you can get those values in the Settings label of the EV3, option Brick Info).

Following these steps I have managed to download a program to the EV3. It is also true that from that moment the robot got frozen, but at least the connection was made…

Show me how to teach (and IV)

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail


[In English]

Tras las tres entradas anteriores (introducción, preparación de clases, y clases) acabo esta serie con unas cuantas ideas más variopintas:

  • En las tutorías creo que hay que ser amable y ayudarles a exponer sus dudas (muchas veces vienen nerviosos, acuérdate de cuando tú estabas en su situación). Eso no significa que las tutorías sean clases particulares donde tú les repites la clase que no han entendido (o a la que no han asistido): son ellos los que tienen que decirte qué concepto concreto no entienden y por qué, tienen que haber trabajado antes esas dudas.
  • Siempre es bueno tener realimentación de lo que opinan los alumnos de tus clases. Como normalmente no es posible charlar directamente con ellos (falta de tiempo, muchos alumnos, y sobre todo, que no se atreven), la forma más sencilla es mediante encuestas anónimas: o bien te basas en las que tu universidad o centro organiza para todos los alumnos (que a mí particularmente no me gustan, porque sólo te dan una medida numérica pero no sabes por qué, por no hablar de la pertinencia -o impertinencia 😉 )- de algunas de las preguntas), o las preparas tú a tu gusto para extraer la información que te interesa, incluyendo campos de texto para que puedan explicar las respuestas; el problema de pasarles tus propias encuestas es que muchas veces los alumnos (como nosotros) están saturados por la cantidad de encuestas que deben completar a lo largo del curso, y de las que muchas veces no entienden la utilidad porque no se les explica o no ven su utilidad.
  • Nunca, nunca, nunca te duermas en los laureles. Siempre hay algo que aprender para ser mejor profesor. Intenta mejorar tu docencia continuamente, leyendo sobre metodologías y/o herramientas nuevas. No creo que exista una única herramienta que sea válida para todos los casos: depende mucho de la titulación, la asignatura y la edad de los alumnos. Yo siempre prefiero la evolución a la revolución: los cambios, poco a poco y muy medidos, porque los perjudicados serían los alumnos. Analiza los resultados de los nuevos enfoques que uses, y siempre que puedas, aprovéchalos y publica: hay muchas revistas (algunas muy bien impactadas) y congresos como recoge esta wiki de David López. Valora también la posibilidad de dirigir o participar en Proyectos de Innovación Educativa, ya que, además de aplicar nuevas herramientas a la docencia, con ellos puedes conseguir financiación. Finalmente, Twitter también puede ser una estupenda fuente de información y también de desahogo: aquí hay un recopilatorio genial de cuentas de Twitter que pueden animar un mal día y hacerte ver que lo que te pasa a ti les pasa a muchos 🙂

Como resumen de estos cuatro posts, para mí lo fundamental es el respeto por el alumno: hay que  intentar llegar puntual a clase, cumplir tus fechas de entrega (revisiones, correcciones), responder a los correos de los estudiantes (avisando previamente de que no lo harás a horas intempestivas o en vacaciones)… vaya, tratarlos como queremos que ellos nos traten a nosotros. Y una vez dicho todo esto, asume que eres humano, que hay cosas que pifias, y que hay días que simplemente no son tu día y te sale una clase horrorosa. Pero al día siguiente hay que intentarlo otra vez, e intentarlo hacerlo mejor.

Y para terminar (ahora sí que sí), gracias a todos los profesores, compañeros y alumnos que me han enseñado -y me siguen enseñando- tanto durante estos años 🙂


[En español]

After the three previous entries (introduction, preparation of your classes, and classes) I end this series with a few more ideas:

  • In my office hours I try to be kind and help the students to explain their doubts (sometimes they are nervous, just remember how you felt when you had to ask something to the teacher). But that does not mean that office hours are private lessons where you repeat the class they have not understood (or attended): it is their responsability to ask you the especific concept they do not get and also explain why they do not get it, and that requires a previous work on their side.
  • It is always a good idea to get some feedback of what your students think about your teaching. Usually you cannot talk openly about it with them (lack of time, many students, but mainly they just do not dare to), so the easiest way is via anonymous surveys: maybe your university runs this kind of surveys (I am not a great fan of such surveys, since they are based on purely numeric measures without any further explanation, let alone the pertinence -or impertinence 😉 – of some of the questions), or instead you prepare your own surveys so you can get the information that suits you, including open text answers so the students can explain their opinions; if you are in charge of the surveys, the main problem is that the students are many times sick of answering umpteen surveys (we teachers are sick of that too) that sometimes are completely pointless for them.
  • Never, never, ever think that you got it made and therefore you can rest on your laurels. There is always something new to learn and become a better teacher. Try to continously improve your lessons reading about new teaching methodologies and/or tools. I do not think that a single technique fits every situation: it depends a lot on the bachelor program, the course and the students maturity. I always prefer evolution to revolution: change things slowly and smoothly, since your students will be the ones to suffer your mistakes. You should analyze the results of the new approaches you apply, and if you can, publish them: there are a lot of journals (some of them with great impact factors) and conferences devoted to education. Perhaps you could lead or take part in teaching innovation projects, so you could get the support (even funding!!) for applying new teaching methodologies to your classes. Finally, Twitter is also a great source of information and it also helps you to vent your sorrows: here you have a great compilation of Twitter that surely will cheer you up in a bad day. You will see that what you suffer is also suffered by others 🙂

To sum up this four posts, the most important thing for me is to respect your students:  you have to arrive at class on time, meet your deadlines (revisions, gradings), answer to students’ emails (giving prior notice that you won’t do it at untimely hours or on holidays)…well, just treat them the way we want them to treat us. All this said, assume that you are human, that you will make things wrong, and that some days are just not your day and you deliver a horrible lecture. But the next day you have to try again, and try to do better.

And finally (now I do), thanks to all the teachers, colleagues and students who have taught me -and they still do- so much over the years 🙂

Show me how to teach (III)

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail


[In English]

Tras las dos entradas anteriores (la introducción y la preparación de las clases), hoy me voy a centrar en la impartición de las clases en sí. Vamos al lío:

  • La logística de la asignatura tiene que estar lista y explicada el primer día de clase. Para el alumno que no asista, que esté disponible en el Campus Virtual (deben entender que no puedes repetir las clases). Por tanto, el primer día de clase los estudiantes deben saber cuáles son los plazos de las actividades que tengan que entregar para que puedan organizarse y responsabilizarse de su trabajo, una competencia imprescindible de cara a su inserción laboral.
  • Las clases me las planteo como si fuera una actriz (salvando las distancias con las actrices de verdad, of course): hay que mantener el interés, saber qué puntos son más complicados y enfatizar, saber qué puntos son más aburridos y complementarlos con otro tipo de material que avive el ritmo. Y actuar durante dos horas es cansado, por eso acabas molida, y por eso la voz se resiente bastante, especialmente los primeros días de clase del semestre. El primer semestre que di clase, los jueves tenía seis horas de clase, y aún hoy no se me ha olvidado el horario: de 8:00 a 10:00, de 10:30 a 12:30 y de 12:30 a 14:30. No sé cómo sobreviví ;). Si la clase es de laboratorio y tienes que ir de puesto en puesto resolviendo dudas, a todo lo anterior le añades los kilómetros que puedes llegar a recorrer (haz la prueba:  llévate un podómetro y ya verás qué sorpresa :))
  • Las primeras semanas de clase suelen ser más incómodas: ni tú conoces a los alumnos, ni ellos te conocen a ti ni saben de qué pie cojeas. Por si lo dudas, siempre vas a tener nervios los primeros días de clase, por muchos años que lleves como docente. En mi opinión creo que es una buena señal: significa que no le pierdes el respeto a esta profesión. Hablando de nervios: los docentes tenemos pesadillas profesionales recurrentes 🙂 Las mías son dos: que una clase se me desmadra completamente con los alumnos en plan gremlin malo :), y que tengo que llegar a un examen y por más que corro y corro por un pasillo nunca llego al aula. ¿Que estoy un poco pallá? No es descartable, pero lo he hablado con más gente del gremio y también les ocurre. ¿Casualidad :)?
  • Incluso en una misma asignatura, cada grupo de alumnos que recibes es diferente tanto en nivel como en actitud e incluso en dinámicas internas (grupos de amigos, mayor o menor número de repetidores…). Observa esas dinámicas, aprovéchate de las buenas (participación en clase, interés por la asignatura…), y ataja cuanto antes las malas, sobre todo sin afectan negativamente a todo el grupo (por ejemplo, mensajes incendiarios en el foro de tutorías).

La semana próxima -que será la última, lo prometo 🙂 – hablaré de algunas cuestiones finales.


[En español]

After the two previous entries (the introduction and  the preparation of lectures), today I will focus on the lecturing itself. Hey-ho, let’s go:

  • The logistics of the course should be ready and explained in the first day of class. For those students that cannot attend, it should be available in the web platform of the course (they must understand that you cannot repeat the class again). Therefore, in that first day of class your students should know the deadlines of the deliverables you ask, so they can organize their work and take full responsability of it, which is an essential skill in order to enroll the job market.
  • For me, teaching is like being an actress (well, sort of, being a real actress is a gift): you have to keep the interest of the class, know which are the most complicated points of the lecture and emphasize them, and which are the most boring parts and combine them with other type of materials that cheer up the pace of the lecture. And acting during two hours is exhausting, that’s why you finish the lecture overtired and your voice suffers a lot, especially in the first days of the semester. I had six lecture hours every Thursday in my first semester as a teacher, and still today I recall it: from 8:00 to 10:00, then from 10:30 to 12:00 and from 12:00 to 14:00. I do not understand now how I made it 😉 In lab sessions you have to move from computer to computer answering doubts, so to all the above you have to add the kilometers you may travel (just take a pedometer to the lab sessions and you will see :))
  • The first weeks of the semester are awkward: you still do not know your students, and they do not know you either (your teaching style, your sense of humor…). No matter how many years you have been teaching, you always will be nervous in the first days of each semester. In my opinion that is a good thing: it means that you do not lose respect for the teaching craft. Speaking of nerves: teachers usually have recurrent professional nightmares 🙂 I have two: the first one is that my class goes completely out of control and the students behave like the evil gremlins 🙂 , and the other one is that I have to attend an exam but I run and I run and never reach the exam room. Maybe I have gone completely bananas (we cannot discard that possibility), but I have discussed this with other colleagues and they also experience it. Just a coincidence 🙂 ?
  • Each group of students you teach is completely unique: they differ in their skills levels, attitude and even in their internal dynamics (groups of friends, more or less number of repeater students…). You should watch those dynamics, take advantage of the good ones (participation in the class, interest in the subject…) and cut from the very beginning the negative ones, especially if affect to the whole class (for example, flames in the class forum).

Next week -it will be the last in the series, I promise 🙂 – I will talk about some final considerations.

Show me how to teach (II)

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail


[In English]

La entrada anterior la dediqué a presentar esta serie de posts y a comentar un par de ideas sobre la cantidad de materiales que hay que tener preparados y el uso de transparencias. En esta entrada me voy a centrar en la preparación de las clases y la planificación de las mismas. Ahí voy:

  • Las clases hay que prepararlas siempre, aunque lleves años dando la asignatura. Algunas son particularmente complicadas y debes llevar claros los conceptos, o buscar mejores formas de explicarlos. Otras podrás prepararlas con un simple repasillo, pero también hay que hacerlo. Y esto incluye también a las prácticas. En resumen: never wing it (o, bueno, por lo menos a mí no me sale 🙂 ).
  • Tanto las prácticas como los exámenes yo los resuelvo previamente:
    • Improvisar las prácticas puede dar pie a que cuando llegues al laboratorio algo no funcione, y no siempre se puede resolver sobre la marcha (incluso preparándolas con calma, Murphy es un profesional y algo fallará con probabilidad próxima a 1). Si hay algún cambio de hardware o software entre cursos, es conveniente volver a repetir las prácticas por si ese cambio afectara a la solución que ya tenías (que le afectará 😉 ).
    • No resolver el examen (sea de problemas o tipo test) antes de ponérselo a los alumnos puede tener dos salidas chungas posibles: que haya un error que impida que los alumnos puedan resolver el examen, o que te haya quedado un examen más largo de la cuenta. Yo procuro, aparte de cronometrarme para ver cuánto me lleva resolver el examen, resolverlo y dejarlo reposar un par de días antes de volverlo a hacer, por si se me hubiera despistado algo.
  • Aunque no la hagas pública por si hay cambios de última hora que se te puedan ocurrir, ten una planificación detallada de la asignatura día a día, y actualízala cada cuatrimestre. Es decir, el primer año haces la planificación estimada para cada día de clase, y al terminar cada clase, anotas hasta dónde has cubierto de tu planificación estimada para ese día: si te faltó o sobró tiempo, si hubo alguna incidencia (por ejemplo, que pasen las encuestas de satisfacción del alumnado, que siempre se lleva tiempo…) En años sucesivos usas las anotaciones del curso anterior como referencia, y añades las nuevas modificaciones. Como se ve en la foto al final del post, yo lo hago en papel (soy una informática ludita 🙂 ): a partir del calendario de Google me imprimo los meses del semestre, marco todos los días festivos, y para cada día de clase divido el espacio asignado en dos: arriba copio las anotaciones del año anterior, y abajo añado las nuevas anotaciones del curso.

El próximo día hablaremos sobre las clases en sí.


[En español]

The previous post was the introduction to this series of posts,  and I also commented a couple of ideas about the amount of materials you have to prepare for a class and how to use slides. This post deals with the preparation of the lessons and the planification of a course . Here I go:

  • Always prepare your lessons, even if you have been teaching the course for years. Some lessons are particularly complicated and you need a full understanding of the main concepts, or maybe you could try new ways of explaining those ideas. Other lessons just need a brief recap, but you also have to do that. And this also applies to lab exercises. To sum up: never wing it (or, well, it’s not you, it’s me: I can’t wing it 🙂 )
  • I always solve  the lab exercises and the exams before passing them to the students:
    • Not preparing the lab exercises may lead to things not working when you finally have the lab session, and you cannot always solve the problem on the fly (even with a thorough preparation, do not forget that Murphy is a pro and something will fail with probability close to 1). If there is some change on the software or the hardware between academic years, it is a good idea to repeat the lab exercises again, just to check if the change has an effect on your solved exercises (of course, it will have an effect 😉 ).
    • If you do not solve the exam before (either quiz or problem based), there are two possible unpleasant outcomes: that a mistake in the exam prevents the students from solving it, or that the exam takes more time than it should be desirable. Apart from measuring the time it takes me to solve the exam, I leave it “sleeping” for a few days and then solve it again, as a double check.
  • Although you do not make it public because you may want to do some last minute changes, you should keep a day to day planning of your course, that will be updated each term. That is, the first year you teach a course you prepare an estimated planning for each day of class; at the end of every class, you jot down if you have fulfilled your estimation for that day: maybe you run short of time for your explanations, or if there was some kind of time consuming incidence (for example, that the official satisfaction surveys for that year are passed in your class). In the following years use those annotations of the previous year as a reference, and add the new modifications. As you can see in the picture, my schedule is paper based (I am a luddite computer scientist  🙂 ): I print a Google calender of the months of the semester, mark all the holidays, and for each day of class I divide every box into two: I copy my notes from the previous years above, and after each class I write down the new incidences below.

Next day we will talk about lectures.

Show me how to teach (I)

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail


[In English]

Cuando escribo sobre educación normalmente lo hago pensando en los alumnos como destinatarios. Con este título tuneado de Audioslave (¡gracias!) comienzo una serie de entradas para contar mi experiencia de 16 años como profesora en diferentes titulaciones de Grado y Máster donde se incluyen asignaturas de mi área, Ingeniería de Sistemas y Automática.

Le he dado bastantes vueltas antes de publicar esto porque me daba un poco de pudor: no quiero que parezca que estoy dando lecciones -nunca mejor dicho 🙂 – a nadie. Lo que cuento aquí es lo que intento hacer como profesora, pero nadie es perfecto y mis alumnos pueden dar fe de que yo no lo soy. Mi único interés es dejar por escrito algunos trucos que me hubieran venido la mar de bien cuando empecé a dar clases.

Muchas cosas las he aprendido gracias al método de prueba-y-error, o mejor dicho, prueba-sufrimiento-y-error, es decir, a base de pifias y malos ratos. A mí me asignaron las asignaturas, el temario, algunos materiales (tengo la suerte de tener compañeros muy majos) y hale, que comiencen los juegos de la tiza. Afortunadamente  la cosa ha cambiado, y ahora es posible encontrar muchos cursos de formación docente que te permiten enfrentarte mejor a las clases, algunos incluso destinados específicamente a los profesores noveles.

Si tuviera que darle un único consejo a mi yo de x-16 años, le diría una cosa: las clases te van a llevar mucho tiempo, muuuuucho más tiempo del que crees. Y eso va a significar, al menos en la universidad española, que vas a tener que hacer encaje de bolillos y malabares para que la dedicación a la docencia no se convierta en un suicidio profesional y te penalicen por no hacer investigación. Pero cuando veas que un alumno disfruta de unas prácticas, o  entiende por fin un concepto que le resultaba complicado, verás que todo vale la pena.

En fin, como hoy es el primer día de clase, digo, el primer post 😉 , tampoco me quiero enrollar mucho; ahí van dos cosas que he aprendido sobre la cantidad de contenido de las clases:

  • Siempre hay que tener más material preparado del que pienses que vas a dar, sobre todo cuando la asignatura es nueva y/o no tienes mucha experiencia docente: más vale que sobre que no que falte. Si además utilizas transparencias para las clases, verás cómo vuelan las puñeteras, así que no te confíes.
  • Al hilo de lo anterior: ¿transparencias sí o no? Pues yo ahora las utilizo mucho, pero con precaución. En mis asignaturas no sigo un libro, así que las transparencias suplen ese papel para que los alumnos puedan estudiar en casa. Pero en el aula procuro, si se puede, mezclarlas con vídeos, ejercicios prácticos (dejándoles tiempo para que los intenten resolver antes de que yo lo haga en la pizarra), y ejercicios de programación. Es decir, actividades que rompan un poco la monotonía, porque estar dos horas hablando continuamente los aburre a ellos (y a ti y a cualquiera).

El próximo día hablaremos sobre la preparación de las clases 🙂


[En español]

When I write about teaching, I usually write with the students in mind. With this title customized from Audioslave (¡thanks!) I start a series of posts in order to tell my own experience after 16 years teaching in different Bachelor and Master programs that include subjects belonging to my area, which is Systems Engineering and Automation.

I have thought a lot about publishing this because in a certain way it is embarrassing for me: I am not lecturing (nice joke there) anyone. What I am telling here is what I try to do as a teacher, but no one is perfect and my students are the perfect witnesses of that. My only goal is to put down some tricks that would have be great to know when I began teaching.

I have learnt many of these things via trial-and-error, or properly speaking, trial-pain-and-error, that is, making mistakes and having hard times. When I began to teach, they assigned me the subjects, the syllabuses, some materials (I am so lucky to have nice workmates) and hey, let’s the chalk games begin. Luckily, things have changed a lot, and now you can find a lot of teaching training courses that helps you to prepare your lessons, and some of those courses are specifically aimed to junior teachers.

If I could give only one piece of advice to my x-16 years self, I would say this: teaching takes time, waaaaaaay more time than you think. And this means that, at least in the Spanish University, you will have to massively juggle in order to avoid that teaching becomes your professional suicide and get punished for not doing research. But that day when you see your students are really enjoying a lab session, or when they finally understand a concept that was difficult to grasp, you will see that it was all worth it.

Anyway, since today is the first day of class, I mean, the first post 😉 , without much ado, here you have two things I have learnt about the amount of materials you need for your classes:

  • Always have more materials for your classes than you think you are going to need, especially when the course is a new one and/or you do not have many teaching experience: it’s better to overstimate than to understimate. If you use slides for your lessons you will see how those fracking things fly, so don’t get too confident.
  • Now that we talk about slides… are they heaven or hell? Well, I use them now a lot, but cautionarily. I do not follow a text book in my courses, so slides must be the basis for the students work at home. But in my classes I try to mix them, if possible, with videos, practical exercises (that students should try to solve on the fly before I do), and programming exercises. That is, activities that break the monotony of the lecturing, because two hours of talking bores them (and you and anyone else).

Next day we will speak about how to prepare your lessons 🙂