Show me how to teach (and IV)

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[In English]

Tras las tres entradas anteriores (introducción, preparación de clases, y clases) acabo esta serie con unas cuantas ideas más variopintas:

  • En las tutorías creo que hay que ser amable y ayudarles a exponer sus dudas (muchas veces vienen nerviosos, acuérdate de cuando tú estabas en su situación). Eso no significa que las tutorías sean clases particulares donde tú les repites la clase que no han entendido (o a la que no han asistido): son ellos los que tienen que decirte qué concepto concreto no entienden y por qué, tienen que haber trabajado antes esas dudas.
  • Siempre es bueno tener realimentación de lo que opinan los alumnos de tus clases. Como normalmente no es posible charlar directamente con ellos (falta de tiempo, muchos alumnos, y sobre todo, que no se atreven), la forma más sencilla es mediante encuestas anónimas: o bien te basas en las que tu universidad o centro organiza para todos los alumnos (que a mí particularmente no me gustan, porque sólo te dan una medida numérica pero no sabes por qué, por no hablar de la pertinencia -o impertinencia 😉 )- de algunas de las preguntas), o las preparas tú a tu gusto para extraer la información que te interesa, incluyendo campos de texto para que puedan explicar las respuestas; el problema de pasarles tus propias encuestas es que muchas veces los alumnos (como nosotros) están saturados por la cantidad de encuestas que deben completar a lo largo del curso, y de las que muchas veces no entienden la utilidad porque no se les explica o no ven su utilidad.
  • Nunca, nunca, nunca te duermas en los laureles. Siempre hay algo que aprender para ser mejor profesor. Intenta mejorar tu docencia continuamente, leyendo sobre metodologías y/o herramientas nuevas. No creo que exista una única herramienta que sea válida para todos los casos: depende mucho de la titulación, la asignatura y la edad de los alumnos. Yo siempre prefiero la evolución a la revolución: los cambios, poco a poco y muy medidos, porque los perjudicados serían los alumnos. Analiza los resultados de los nuevos enfoques que uses, y siempre que puedas, aprovéchalos y publica: hay muchas revistas (algunas muy bien impactadas) y congresos como recoge esta wiki de David López. Valora también la posibilidad de dirigir o participar en Proyectos de Innovación Educativa, ya que, además de aplicar nuevas herramientas a la docencia, con ellos puedes conseguir financiación. Finalmente, Twitter también puede ser una estupenda fuente de información y también de desahogo: aquí hay un recopilatorio genial de cuentas de Twitter que pueden animar un mal día y hacerte ver que lo que te pasa a ti les pasa a muchos 🙂

Como resumen de estos cuatro posts, para mí lo fundamental es el respeto por el alumno: hay que  intentar llegar puntual a clase, cumplir tus fechas de entrega (revisiones, correcciones), responder a los correos de los estudiantes (avisando previamente de que no lo harás a horas intempestivas o en vacaciones)… vaya, tratarlos como queremos que ellos nos traten a nosotros. Y una vez dicho todo esto, asume que eres humano, que hay cosas que pifias, y que hay días que simplemente no son tu día y te sale una clase horrorosa. Pero al día siguiente hay que intentarlo otra vez, e intentarlo hacerlo mejor.

Y para terminar (ahora sí que sí), gracias a todos los profesores, compañeros y alumnos que me han enseñado -y me siguen enseñando- tanto durante estos años 🙂


[En español]

After the three previous entries (introduction, preparation of your classes, and classes) I end this series with a few more ideas:

  • In my office hours I try to be kind and help the students to explain their doubts (sometimes they are nervous, just remember how you felt when you had to ask something to the teacher). But that does not mean that office hours are private lessons where you repeat the class they have not understood (or attended): it is their responsability to ask you the especific concept they do not get and also explain why they do not get it, and that requires a previous work on their side.
  • It is always a good idea to get some feedback of what your students think about your teaching. Usually you cannot talk openly about it with them (lack of time, many students, but mainly they just do not dare to), so the easiest way is via anonymous surveys: maybe your university runs this kind of surveys (I am not a great fan of such surveys, since they are based on purely numeric measures without any further explanation, let alone the pertinence -or impertinence 😉 – of some of the questions), or instead you prepare your own surveys so you can get the information that suits you, including open text answers so the students can explain their opinions; if you are in charge of the surveys, the main problem is that the students are many times sick of answering umpteen surveys (we teachers are sick of that too) that sometimes are completely pointless for them.
  • Never, never, ever think that you got it made and therefore you can rest on your laurels. There is always something new to learn and become a better teacher. Try to continously improve your lessons reading about new teaching methodologies and/or tools. I do not think that a single technique fits every situation: it depends a lot on the bachelor program, the course and the students maturity. I always prefer evolution to revolution: change things slowly and smoothly, since your students will be the ones to suffer your mistakes. You should analyze the results of the new approaches you apply, and if you can, publish them: there are a lot of journals (some of them with great impact factors) and conferences devoted to education. Perhaps you could lead or take part in teaching innovation projects, so you could get the support (even funding!!) for applying new teaching methodologies to your classes. Finally, Twitter is also a great source of information and it also helps you to vent your sorrows: here you have a great compilation of Twitter that surely will cheer you up in a bad day. You will see that what you suffer is also suffered by others 🙂

To sum up this four posts, the most important thing for me is to respect your students:  you have to arrive at class on time, meet your deadlines (revisions, gradings), answer to students’ emails (giving prior notice that you won’t do it at untimely hours or on holidays)…well, just treat them the way we want them to treat us. All this said, assume that you are human, that you will make things wrong, and that some days are just not your day and you deliver a horrible lecture. But the next day you have to try again, and try to do better.

And finally (now I do), thanks to all the teachers, colleagues and students who have taught me -and they still do- so much over the years 🙂